Cenizas de volcán chileno amenazan a huemules en extinción

BUENOS AIRES (AFP) - Las cenizas que emanan del volcán chileno en erupción Chaitén amenazan de muerte a los últimos ejemplares del huemul, un animal que habita el sur de Argentina y Chile y que adquirió fama mundial a través del personaje animado de Walt Disney "Bambi".

"El principal riesgo es la migración de los huemules desde las zonas montañosas a los valles, donde entrarían en contacto con humanos y con perros que pueden atacarlos y matarlos", afirmó a la AFP Mauricio Berardi.

Berardi está a cargo del programa de conservación del huemul en el Parque Nacional Los Alerces, reserva natural en la provincia argentina de Chubut (sur).

En Los Alerces viven entre 70 y 200 ejemplares de este cérvido de los 2.500 que habitan los bosques andinopatagónicos de Argentina y Chile, único lugar en el mundo donde puede encontrarse esta especie, indicó Berardi.

Los huemules machos miden unos 90 centímetros, 20 centímetros más que las hembras y a diferencia de ellas poseen astas que cambian anualmente y que en la mayoría de los ejemplares son bifurcadas.

Por estos días, la reserva natural permanece cerrada al turismo y los arbustos y plantas nativas con los que se alimentan los huemules están cubiertos por una capa de hasta unos seis centímetros de ceniza, lo que puede terminar expulsando a esos animales a zonas no adecuadas para su supervivencia.

"El puma es el depredador natural del huemul, que está acostumbrado a escapar del felino, pero lo más probable es que no pueda sobrevivir al ataque de una jauría de perros", señaló Berardi, que trabaja como guardaparque en Los Alerces.

Estos animales de pelo grueso, denso y aspecto robusto están expuestos también al desgaste que produce en su dentadura la presencia del corrosivo polvo volcánico en los pastos y arbustos con los que se alimentan, lo que a largo plazo puede achicar su expectativa de vida.

"También podrían aparecer ejemplares con afecciones en la vista, vías respiratorias y piel por efecto del polvo volcánico", aseguró.

El volcán Chaitén, localizado 1.300 km al sur de Santiago, entró en erupción el pasado 2 de mayo y desde entonces produce la emanación constante de cenizas que por efecto del viento cubrieron localidades fronterizas de Argentina y Chile, y opacó la Cordillera de Los Andes, el límite natural entre ambos países.

La especie de huemules fue declarada monumento natural nacional en 1996, el máximo estatus de protección de una especie en Argentina, donde existe un programa de conservación de esos animales, integrado por especialistas de fauna, de parques nacionales y de la Secretaría de Medio Ambiente.

Los especialistas argentinos iniciaron la semana pasada consultas con expertos chilenos, que estudiaron los efectos de las cenizas en la vida de esos cérvidos tras la erupción del volcán Hudson en 1991, en la provincia argentina de Santa Cruz (extremo sur).

Las cenizas del Hudson cubrieron con un manto grisáceo las reservas de Tamango y de Cerro Castillo, en el sur chileno, donde habita una comunidad importante de huemules, pero en esa ocasión no se produjo la muerte masiva de animales, indicó Berardi.

"En Cerro Castillo se acumuló un metro de cenizas y los huemules cruzaron ese cordón montañoso y escaparon más al norte. Por eso ahora esperamos que haya migración, y en ese proceso pueden morir los ejemplares más viejos y los que están enfermos", dijo el guardaparque.

Los huemules habitan la zona cordillerana desde hace miles de años, lo que hace presuponer que pueden sobrevivir a las erupciones volcánicas.

Pero los expertos dicen que los animales fueron perdiendo su hábitat natural, con la construcción de rutas y caminos, además de ser desplazados por el ganado, lo que modificó algunos de sus comportamientos.

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