Atlantis se acopla con estación espacial, descarga partes

CABO CAÑAVERAL, Florida, EU ( AP). El transbordador espacial Atlantis llegó el miércoles a la Estación Espacial Internacional, y los astronautas rápidamente comenzaron a descargar una plataforma llena de repuestos necesarios para mantener el puesto orbital durante otra década.

La plataforma de 4,8 metros por 4,2 metros (16 pies por 12 pies) contenía bombas, tanques de almacenamiento y otros equipos que pesaban cientos de kilos cada uno. Los brazos robóticos levantaron los objetos pesados apenas unas horas después de que ambas naves se acoplaron a 354 kilómetros (220 millas) sobre el Pacífico, entre Australia y Tasmania.

La astronauta Nicole Stott, residente en la estación espacial desde hace dos meses y medio, se encantó de ver llegar el vehículo que la llevará de vuelta a la Tierra. Divisó el Atlantis cuando estaba a cinco kilómetros (tres millas).

" Tengo mi billete listo y sellado, esperándolos a ustedes muchachos", le dijo Stott por radio al comandante del transbordador Charles Hobaugh.

" ¿Quién es?", bromeó Hobaugh.

" Tu pasajera favorita", respondió ella, siguiendo la broma. " Se ven hermosos allá afuera".

Poco antes del acoplamiento entre las dos naves, Hobaugh guió al Atlantis a hacer un giro frente a las cámaras de la estación espacial para comprobar que no hubieran sufrido daños los azulejos del revestimiento, capaces de resistir altas temperaturas.

Hasta ahora, todo indica que el transbordador sobrellevó bien el despegue del lunes, dijeron funcionarios de la NASA. Los astronautas revisaron su nave el martes en previsión de cualquier daño durante el despegue, y una rápida revisión a las imágenes de láser indica que todo está bien. Los expertos seguirán analizando los datos, como también unas 300 de fotos digitales tomadas el miércoles.

El único problema que tuvo el transbordador qué destacar _más que problema, una molestia_ involucró a computadoras portátiles.

Los astronautas tuvieron que batallar con una conexión entrecortada en vez de una a gran velocidad, lo que provocó demoras en la transmisión de imágenes, gráficas y correos electrónicos entre el Atlantis y el Centro de Control de Misión.

Sin embargo, las operaciones más importantes no se vieron afectadas, indicó el director de vuelo Mike Sarafin.

El Atlantis seguirá en el puesto orbital hasta el viernes 27, tiempo suficiente para que las dos tripulaciones _un total de doce astronautas_ descarguen casi 15 toneladas de repuestos. La mitad de ese cargamento ya fue trasladado del transbordador a la estación poco después de su acoplamiento.

Stott, la única mujer, saludó a Hobaugh con un beso en la mejilla cuando se abrieron las escotillas. Después se quedó en el transbordador, con lo cual la tripulación de la estación espacial se redujo a cinco astronautas.

Además de las bombas y los tanques, el Atlantis también entregará un pesado giroscopio, recargadores de baterías y partes intercambiables para el brazo robótico, así como algunos experimentos científicos pequeños y frágiles.

Quizás los más delicados son cuatro larvas de mariposa, un experimento de un estudiante, el cual busca que las larvas se conviertan en mariposas en las próximas dos semanas y sean devueltas a la Tierra en febrero.

La primera de tres caminatas espaciales, para instalar una antena de repuesto y algunos cables, se llevará a cabo el jueves.

La NASA está abasteciendo a la base orbital con todo el equipo posible, al aprovechar la espaciosa bodega del transbordador mientras pueda.

Una vez que el programa de transbordadores termine el próximo año, el complejo orbital perderá a su principal proveedor.

Funcionarios de la NASA esperan seguir operando la estación orbital en el 2015 ó el 2020 si el presidente Barack Obama les da luz verde.

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