Científico aguarda veredicto sobre su teoría del universo

GINEBRA (AFP) - El científico británico Peter Higgs, cuyo trabajo ha apuntalado las bases de la física moderna, aseguró que ya ha puesto el champán en la nevera con la certidumbre de que un nuevo experimento confirmará sus teorías sobre el universo, ancladas en el subsuelo.

Durante una excepcional entrevista con varios periodistas, este reputado físico afirmó que está seguro a "más del 90%" de que el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), que se apresta a iniciar su misión cerca de Ginebra, confirmará la existencia de su famoso 'bosón'.

Higgs demostró por deducción en 1964 la existencia de esta partícula que lleva su nombre. Casi medio siglo más tarde, este investigador de pelo blanco confía en que sea finalmente captada por el LHC, antes de su 80º aniversario, el 29 de mayo de 2009.

"He pedido a mi médico que me mantenga en vida durante un tiempo más", bromeó, al margen de una visita en la sede de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), que ha instalado el LHC a 100 metros bajo tierra, en un túnel circular de 27 km de largo que discurre por las entrañas de las afueras de Ginebra.

El acelerador de partículas empezará a finales de junio a emitir dos haces de protones en el interior del túnel, a una velocidad rayana a la de la luz. Las primeras colisiones son esperadas a finales de año y está previsto que el LHC funcione a plena potencia dentro de un año, indicó un responsable de la universidad de Edimburgo, que acompañaba a Higgs.

"Abriré una botella de alguna cosa" cuando el CERN demuestre la existencia del "bosón de Higgs", explicó el investigador. "Será champán, con whisky", agregó.

Al bosón de Higgs también se le conoce como la partícula "divina": muchos investigadores la han estudiado pero nunca nadie la ha visto.

Confirmar su existencia empírica sería como encontrar el eslabón perdido de un 'modelo estándard' que reúne los conocimientos actuales de la física de las partículas.

Este modelo funciona sobre la base de partículas desprovistas de masa, pese a que ésta está presente en el universo contenida - se supone - en el bosón de Higgs. Descubrir esta partícula consistiría pues en definir la masa.

El LHC, que concentrará una cantidad de energía considerable en un espacio reducido, debería permitir detectar esta enigmática partícula.

"Me sorprendería muchísimo" que el bosón no fuera revelado, declaró Higgs. "No estamos muy lejos. Aparecerá muy rápidamente en los datos (recabados por el LHC), pero se deberán realizar análisis muy largos antes de poder anunciar que la hemos visto", agregó.

El CERN trata a toda costa de hallar el "Higgs" antes de que lo hagan los estadounidenses que trabajan en el centro Fermilab, a las afueras de Chicago.

Según el científico, es "posible" que estos últimos "la encuentren antes, pese a que el Fermilab dispone de instrumentos menos avanzados". "Quizá ya la tienen en sus datos pero no aún en sus análisis", estimó.

Higgs se mostró "anonadado" ante la envergadura del LHC, algo que nunca podría haber imaginado cuando elaboraba sus teorías en los años 50. Todavía recuerda las primeras reacciones que suscitaron su descubrimiento.

"No creo que a lo que usted se refiere tenga mucho que ver con la física de las partículas", escuchó en ese entonces de la boca de muchos expertos.

Los experimentos del CERN han suscitado la inquietud en algunos círculos que temen la aparición, en el corazón del colisionador, de agujeros negros, que podrían absorber el universo entero.

Una perspectiva que no preocupa a Higgs: "Este asunto se ha hinchado demasiado. Incluso los expertos que estiman que podrían aparecer muchos agujeros negros no hablan de que podrían engullir grandes partes del universo", defiende.

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