Conviene verter champaña inclinando una copa, dice estudio

PARIS (AP). Un grupo de científicos cree haber zanjado el debate de los amantes de la champaña: es mejor verterlo inclinando la copa y no sosteniéndola derecha.

Los científicos de la Universidad de Reims dijeron que de ese modo se preservan más las diminutas burbujas de gas que mejoran el sabor y aroma de la bebida espumosa.

El estudio, titulado "Sobre las pérdidas del CO2 disuelto al servir champaña", se publica esta semana en el Journal of Agricultural and Food Chemistry, publicación estadounidense.

Los investigadores dicen que estudiaron dos modos de escanciar champaña: el método "tradicional", en el que se vierte de manera vertical para que el chorrito toque el fondo de la copa, y el método "cervecero", que requiere inclinar la copa y verter gentilmente la bebida sobre un costado del recipiente.

Dijeron que el estudio interesa no solamente a los bebedores sino también a los fabricantes de copas. Señalaron que la industria está investigando una "nueva generación" de copas de champaña diseñadas especialmente para controlar la pérdida de anhídrido carbónico, el gas que da la chispa a la bebida.

Los investigadores usaron botellas de la cosecha 2008 de la Cooperativa Nogent l'Abbesse para examinar de qué modo los dos métodos de servir la champaña afectaban la salida del CO2.

Dijeron que usaron dos modos para medir la cantidad de CO2 cada vez que se vertía la bebida y que probaron botellas enfriadas a distintas temperaturas. El resultado fue que la champaña vertida con la copa inclinada retenía más gas que el vertido derecho para crear espuma.

Y mientras más fría estaba la botella, menos gas se perdía, halló el estudio.

El informe no dice si se apeló a catadores profesionales para confirmar los hallazgos, y ninguno de los seis investigadores estaba disponible para recabar su comentario. Pero su experiencia parece impecable: son franceses, su universidad está en el corazón de la Champaña, y el autor principal, Gerard Liger-Belair, profesor de física química, es autor del libro "Descorchado: la ciencia del champaña", un libro que se publicó en Estados Unidos en el 2004 con aclamación de la crítica.

El estudio será presentado este mes en Boston en una reunión de la Sociedad Química Estadounidense.

El veredicto no sorprendió para nada a Guillaume Ranvier, director de alimentos y bebidas en el Hyatt Regency Paris-Madeleine, cuyo Cafe M & Champagne Bar ofrece unas 30 variedades de champaña con precios que van de 100 a 320 dólares la botella.

"Pero por supuesto, cuando sirvo champaña siempre lo hago así", afirmó.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes