Cuestionan informe que declara maíz OGM inofensivo

PARIS (AFP). Ecologistas franceses cuestionaron hoy jueves el informe de la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria (AFSSA) que estimó que el maíz OGM de Monsanto es inofensivo para el hombre, considerando que se trata de una opinión "política y no científica" y se fundó en estudios interesados.

"La opinión de la AFSSA es una opinión política, no es una opinión científica", estimó este jueves la federación ecologista Francia Naturaleza y Medio ambiente (FNE).

"Desde un punto de vista científico, lo que se puede decir actualmente es que estamos en un contexto de incertidumbre: hay controversias entre expertos, hay dudas, hay conocimientos fragmentados", agregó.

El miércoles, el diario francés Le Figaro informó en su portal internet que la AFSSA había indicado que el maíz genéticamente modificado del gigante estadounidense Monsanto, cuyo cultivo en Francia fue suspendido en 2008, no es peligroso para la salud del hombre.

"La AFSSA considera que los elementos del informe Le Maho (...) no aportan ningún elemento nuevo que ponga en tela de juicio la seguridad del maíz MON 810", afirmó el sitio web de ese diario francés.

"La opinión de la AFSSA se fundó sobre estudios hechos por los propios fabricantes de semillas", lo que creó "una confusión entre los controladores y los controlados", denunció por su parte el diputado Verde francés Noël Mamère.

"Este informe llega en el momento preciso. Cuando el gobierno francés esté dentro de unos días delante de la Comisión Europea, ésta, con el argumento de este informe, podrá pedirle que suspenda la cláusula de salvaguarda", declaró Mamère a la AFP.

Le Figaro precisó que la opinión de la AFSSA "esperada para octubre" pasado, fue recién firmada por la directora de ese organismo, Pascale Briand, "el 23 de enero pasado, es decir tres meses después" y su contenido fue mantenido en secreto.

"Mientras no haya pruebas de la ausencia de riesgo sanitario y medioambiental, hay que aplicar el principio de precaución", insistió por su parte la Federación Naturaleza y Medio ambiente.

A principios de febrero de 2008, el gobierno francés invocó el "principio de precaución" y decidió prohibir el cultivo de esa semilla transgénica, que activó a su vez una cláusula similar en el seno de la Unión Europea (UE).

Monsanto recurrió al mes siguiente, aunque en vano, al Consejo de Estado para que se levantara la medida.

Sin embargo, a principios de noviembre, las autoridades sanitarias europeas estimaron que mantener vigente en Francia la cláusula de salvaguarda de cultivo contra el maíz MON810 no tenía fundamento.

Antes de su prohibición, el MON810 era el único OGM cultivado en Francia.

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