Descubren fenómeno que revela edad de las estrellas

Washington ( EFE). Un grupo de científicos descubrió un fenómeno cósmico que se produce en el núcleo de las estrellas y puede ayudar a revelar su edad, según un estudio publicado hoy en la revista especializada Science.

Este fenómeno consiste en la dispersión de la luz del infrarrojo por medio de diminutos granos de polvo en las regiones más densas de las nubes moleculares frías donde nacen las estrellas y los planetas.

Los científicos utilizaron datos del telescopio Spitzer de la NASA para medir la luz infrarroja desviada de los núcleos oscuros donde nacen las estrellas jóvenes y los sistemas planetarios.

Este efecto denominado "brillo nuclear" ocurre cuando la luz estelar de las estrellas cercanas rebota en los núcleos revelando información acerca de su edad y su consistencia.

" Las nubes oscuras en nuestra galaxia, la Vía Láctea, son lugares grandes donde nacen las nuevas estrellas. Sin embargo, son tímidas y se esconden en una capa de polvo por lo que no podemos ver lo que sucede en el interior", señaló Laura Pagani del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de París.

" Hemos encontrado una nueva manera de mirar dentro de ellas", señaló Pagani en un comunicado difundido por la NASA.

Pagani y su equipo observó por primera vez un caso de este fenómeno en 2009.

El hallazgo constituye una nueva herramienta para estudiar no sólo el polvo que forman los núcleos oscuros, sino también para evaluar su edad.

Los núcleos más desarrollados de formación estelar tendrán granos de polvo más grandes, por lo que, utilizando esta herramienta, los astrónomos pueden asignar mejor sus edades a través de nuestra galaxia.

Este fenómeno también puede ayudar en la construcción de modelos tridimensionales de los núcleos y la luz de las estrellas que es desviada de manera que depende de las estructuras de las nubes.

" Estamos abriendo una nueva ventana en el ámbito de la creación de los núcleos que forman las estrellas", agregó la científica.

Spitzer, lanzado el 25 agosto 2003, es el elemento final del Programa de Grandes Observatorios de la NASA, en el que también participan el Instituto de Tecnología de la Universidad de California, la Cornell University y la Universidad de Arizona, entre otras instituciones.

Se trata de un observatorio espacial infrarrojo enfriado criogénicamente (a la temperatura de ebullición del nitrógeno a 196 grados celsius bajo cero), capaz de estudiar objetos que van desde nuestro Sistema Solar hasta las regiones más distantes del Universo.

Según explica en su página el Instituto de Tecnología de la Universidad de California, que participa en el proyecto de la NASA, Spitzer es una pieza clave desde el punto de vista científico y técnico del nuevo Programa para la Búsqueda Astronómica de los Orígenes.

Tiene capacidad para tomar imágenes y espectros de 3 a 180 micras y las estimaciones actuales de la NASA le dan todavía una vida operativa de unos cinco años.

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