Liquen en Yosemite ayuda a medir contaminación

PARQUE NACIONAL YOSEMITE, California, EU (AP). Tras la exploración por millones de visitantes en los últimos 10 años, es difícil imaginarse que quede algo por descubrir en medio de la majestuosidad de acantilados de granito y enormes árboles sequoia.

Pero los científicos han descubierto una nueva especie de liquen aferrado a íconos de Yosemite como son los macizos de piedra El Capitán, Half Dome y la catarata Vernal Falls, e innumerables pedazos de otros peñascos, y están tratando de determinar si la especie existe en otras partes.

La oportunidad de recolectar y estudiar el liquen que da a las superficies rocosas en Yosemite las características franjas negras y rojizas atrajo a expertos escaladores al parque la semana pasada. Colgados de sogas y cincel en mano, los escaladores dieron a los científicos en tierra acceso al microcosmos a su alcance.

"Nosotros oímos todo el tiempo hablar de nuevas especies descubiertas en lo remoto del Amazonas, ¿pero aquí en Yosemite?", dijo el montañista Carlos Buhler, miembro del único equipo en escalar la cara oriental del Everest. "Este mundo de liquen es algo que los montañistas vemos muy de cerca diariamente, sin saber mucho acerca de él, así que ésta es una oportunidad para mí para conocer más sobre el mundo en que vivo. Dudo que vuelva a mirar el liquen de la misma forma".

Científicos del Servicio de Parques Nacionales consideran el liquen _ una simbiosis de hongo y alga _ como uno de las manifestaciones más fieles de contaminación del aire y cambios climáticos en la naturaleza, así que están tratando de determinar cuáles especies se desarrollan en el vasto parque.

"Es importante conocer nuestra flora y fauna antes de perderlas, y los líquenes son una buena base para comenzar", dijo Martin Hutten, un liquenólogo de Yosemite que se dedicó a esos estudios tras descubrir que la contaminación del aire había destruido casi todo el liquen en su Holanda natal.

Centenares de especies de liquen en la Sierra Nevada se aferran a árboles, arbustos y hasta barandas de metal sobre afluentes del Río Merced. Como diminutas esponjas, los líquenes absorben de la atmósfera el agua y los nutrientes que necesitan, así como los contaminantes que los matan. Científicos en Yosemite están comenzando a usar el liquen como indicador de la cantidad de contaminantes como nitrógeno y sulfuro en los bosques.

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