Marte presenta grietas que entusiasman a la NASA

WASHINGTON (AFP) - La sonda Phoenix de la Nasa envió el lunes a la Tierra fotos inéditas del polo norte de Marte, tras un aterrizaje casi perfecto en el marco de la misión más ambiciosa hasta ahora en busca de señales de posibles formas de vida pasada o presente en el planeta rojo.

Ese primer pantallazo de las llanuras del Artico marciano mostró un desolado paisaje de suelo pedregoso y congelado, en cuya polvorienta superficie podían verse las huellas de la sonda así como patrones poligonales similares a los de las regiones árticas terrestres.

"Podemos ver grietas en las depresiones (del terreno) que nos hacen pensar que el hielo aún está modificando la superficie", dijo Peter Smith, de la Universidad de Arizona, investigador principal del proyecto Phoenix.

"Vemos grietas nuevas. No pueden ser viejas (pues) estarían rellenas", se entusiasmó.

Las fotos también confirmaron el correcto despliegue de los paneles solares, indispensables para la provisión de energía a la sonda, que de otro modo agotaría sus baterías en 30 horas. Asimismo, mostraron que los mástiles de la cámara y estación climática se colocaron en posición vertical, como estaba planeado.

Los científicos, que esperan que ese suelo marciano tenga un permafrost rico en agua, al alcance del brazo robótico de la sonda, también se entusiasmaron con las fotos tomadas en la atmósfera de Marte durante el descenso, el domingo a última hora.

"Estoy absolutamente pasmado. No tengo palabras", se emocionó Barry Goldstein, director del proyecto Phoenix en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) en Pasadena, California (oeste), desde donde se controla la misión.

Mientras sigue enviando imágenes al centro de control de Pasadena, la sonda llevaba a cabo el lunes pruebas del funcionamiento de varios de sus instrumentos y sistemas.

Pero aún falta otra tarea clave, que es el uso del brazo robótico de la nave, planeado para el martes.

Este brazo articulado de 2,35 metros de largo está diseñado para cavar en el suelo a una profundidad de hasta un metro para buscar muestras de hielo que serán calentadas para detectar la eventual presencia de carbono y moléculas de hidrógeno, esenciales para la vida.

También tiene una pequeña cámara que tomará imágenes del área circundante y de las muestras que tome.

Phoenix tiene otra cámara a dos metros de altura, que la Nasa considera sus "ojos", que toma fotos panorámicas tridimensionales de alta definición que permitirán a los científicos en la Tierra observar el trabajo del brazo robótico. Además, esa cámara puede captar imágenes que brinden información sobre las partículas atmosféricas.

Luego de nueve meses de viaje desde su lanzamiento en agosto, y de recorrer 679 millones de kilómetros, la sonda Phoenix se posó el domingo en un área relativamente plana de Marte en la zona correspondiente al polo norte.

"Por primera vez en 32 años, y solo la tercera vez en la historia, un equipo del JPL ha logrado posarse suavemente en Marte", dijo en un comunicado el director de la agencia espacial estadounidense, Michael Griffin, quien calificó este logro de "increíble".

Phoenix cavará en la superficie marciana durante tres meses. Dado que la región polar de Marte está sujeta a cambios estacionales, los científicos creen que -al igual que en la Tierra- el ártico marciano podría esconder un registro de un clima más cálido y habitable.

"Creemos que la materia orgánica tiene que haber existido al menos en una época", producto de meteoritos y otros impactos, explicó recientemente Peter Smith. La presencia de agua líquida y materia orgánica significaría que fue "zona habitable", añadió.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes