NASA: estación espacial está a salvo de escombros

CABO CAÑAVERAL, Florida, EU (AP). La NASA retiró el lunes el alerta para la estación espacial, diciéndole a sus astronautas que no tendrán que modificar el curso de ésta para evitar un peligroso fragmento de basura en órbita.

Los expertos han seguido la trayectoria de ese desecho todo el día, y en algún momento pensaron que podría pasar el martes a unos 800 metros (media milla) de la estación, poco antes de la llegada del transbordador espacial Discovery.

Pero mientras seguían el curso de los restos de un viejo satélite soviético, los ingenieros de vuelo determinaron que se mantendría a una distancia segura.

Una maniobra de la estación espacial habría provocado que el Discovery hubiera tenido que ajustar su curso de arriba el martes en la tarde. El transbordador lleva un juego de paneles solares para la estación.

El Control de Misión le comunicó las buenas noticias por radio a ambas tripulaciones el lunes en la mañana.

"Esto le facilita las cosas a la (estación) y a nosotros también", indicó el Control a los astronautas.

El jueves, los tres tripulantes de la estación tuvieron que abordar su cápsula de escape porque otra pieza de escombros pasó demasiado cerca de ellos, a unos 350 kilómetros (220 millas) sobre la Tierra. En ese caso, el alerta llegó sin darles mucho tiempo como para cambiar su curso.

LeRoy Cain, presidente del equipo de administración de la misión, dijo que las amenazas de escombros, aunque continuas, fueron más que nada fortuitas.

"Es un gaje del oficio. Forma parte del trabajo", dijo Cain a la prensa.

La NASA ha desviado la estación espacial al menos ocho veces en el pasado para evitar escombros. Generalmente se emplean los motores en la zona de alojamiento rusa, o las naves de esa nacionalidad que traen suministros a la estación para cambiar curso. Es una labor relativamente sencilla, pero que requiere combustible, el cual es invaluable en el espacio.

Esta vez, los escombros fueron los restos de un satélite militar ruso llamado Kosmos 1275, que quedó reducido a fragmentos de manera misteriosa luego de su lanzamiento en 1981. El experto en desechos orbitales de la NASA, Mark Matney, dijo que pudo haber chocado con otro objeto que no era vigilado y los rusos piensan que todo fue por la explosión de una de sus baterías.

En cualquier caso, el resultado del incidente fue una nube conformada por 310 fragmentos que poco a poco están cayendo en órbitas cada vez más bajas.

Mientras tanto, a bordo del Discovery, los siete astronautas condujeron la mañana del lunes una revisión exhaustiva de las alas y nariz de su nave con un láser montado en una extensión telescópica, en un proceso rutinario que se realiza tras los lanzamientos para detectar cualquier daño que pudiera haber ocurrido a la protección térmica de la nave durante el despegue.

Cain dijo que parece, al menos a primera vista, que el Discovery salió sin ningún problema de su lanzamiento.

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