Nueva Zelanda está por las nubes con su programa espacial

Nueva Zelanda no cuenta con un programa espacial, pero muy pronto podría comenzar a lanzar cohetes comerciales más seguido que Estados Unidos si funciona el plan de la empresa californiana Rocket Lab.

Fundada por el neozelandés Peter Beck, la empresa recibió la semana pasada el permiso oficial de la Autoridad Federal de Aviación para llevar a cabo tres lanzamientos desde Mahia, una península remota en el norte de esa nación del sur del Pacífico. Rocket Lab planea lanzar su cohete Electron en algún momento el lunes, dependiendo de las condiciones climáticas.

“Hasta ahora solo las superpotencias habían ido al espacio”, dijo Simon Bridges, ministro de desarrollo económico de Nueva Zelanda. “Para nosotros hacerlo, y ser de los pocos países en el mundo, es muy impresionante”, agregó.

Rocket Lab ve un mercado emergente en la entrega de muchos dispositivos pequeños, algunos no mucho más grandes que un smartphone, en la órbita baja terrestre. Los satélites podrían usarse para muchas cosas, desde monitorear cultivos hasta proveer servicio de internet.

La empresa espera comenzar los lanzamientos comerciales a finales de este año y eventualmente lanzar un cohete cada semana. Planea mantener bajos los costos usando cohetes ligeros y desechables con motores impresos en 3D. Es un plan diferente al de algunas empresas espaciales, como SpaceX de Elon Musk, que usa cohetes más grandes para llevar cargas de mayor tamaño.

La aventura tiene emocionadas a las autoridades de Nueva Zelanda y están batallando para ponerse a la altura. Los políticos están apresurándose a sacar nuevas leyes espaciales y el gobierno instaló una boutique espacial que emplea a 10 personas.

Bridges cree que si Rocket Lab tiene éxito, esto podría cambiar la idea de la gente de que Nueva Zelanda es un lugar pacífico lleno de granjas y bellos escenarios. Ahora, esperan, la verán como una nación tecnológica en ascenso.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes