Obesidad eleva riesgo de abortos espontáneos tras in-vitro

LONDRES (AP). Las embarazadas con sobrepeso tienen más riesgos de tener un aborto espontáneo luego de una inseminación artificial que las mujeres delgadas, reveló un nuevo estudio.

Por mucho tiempo los doctores han sabido que las mujeres obesas o con kilos de más tienen una mayor tendencia a sufrir abortos no provocados y otras complicaciones luego de quedar embarazadas de forma natural, pero los datos han sido contradictorios en cuanto a los embarazos que resultan de técnicas artificiales de reproducción.

Médicos británicos en una clínica de Londres estudiaron a 318 mujeres que quedaron embarazadas a través de la fertilización in-vitro entre 2006 y 2009. Luego, dividieron al grupo de acuerdo con su Indice de Masa Corporal (IMC).

Aquellas mujeres que tenían un IMC entre 18 y 24 fueron catalogadas como normales. Aquellas con un IMC de 25 o mayor fueron consideradas con sobrepeso y las que tenían una medida mayor a 30, como obesas.

Tras realizar ajustes estadísticos para compensar por factores que pueden haber sesgado los resultados _como edad, consumo de cigarrillos e historial médico_ los investigadores encontraron que las mujeres obesas y con sobrepeso tienen muchas más probabilidades de tener una pérdida que las delgadas.

El estudio fue presentado el lunes en Roma en una conferencia de la Sociedad Europea para la Reproducción Humana y Embriología.

Entre las mujeres con un peso considerado normal, 22% de las que usaron la fertilización in-vitro en la clínica tuvieron un aborto no provocado. Por su parte, las embarazadas con esa técnica que fueron clasificadas como obesas o con sobrepeso, sufrieron un 33% de pérdidas.

Entre las mujeres que han salido embarazadas naturalmente, el índice de abortos espontáneos es de entre 4 y 23% en el primer trimestre, dependiendo de su edad y antecedentes médicos. En el caso de las mujeres con sobrepeso u obesas que conciben naturalmente el riesgo puede ser de tres a cuatro veces mayor que aquellas con un peso regular.

"Uno de los mejores tratamientos de fertilidad es la pérdida de peso", dijo el doctor Richard Grazi, director de endocrinología reproductiva e infertilidad en el Centro Médico Maimonides en Nueva York, quien no participó en la investigación.

"Con la epidemia de obesidad, constantemente les aconsejamos a las pacientes que pierdan peso si quieren tener inseminación in-vitro". "Nuestro objetivo no es sólo que salgan embarazadas, sino que se queden embarazadas".

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