Quinacrina no prolonga la vida en enfermedades por priones

PARÍS (AFP). La administración de una medicina empleada contra el paludismo, la quinacrina oral, no permite alargar la vida de enfermos de Creutzfeldt-Jakob o con dolencias parecidas, llamadas enfermedades por priones, según un ensayo terapéutico publicado hoy martes por la revista especializada Lancet Neurology.

Las enfermedades por priones como la de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) pueden producirse de forma espontánea, sin razón conocida (forma esporádica), ser hereditarias o fruto de una transmisión.

La más corriente es la forma esporádica de Creutzfeldt-Jakob que afecta a una persona por millón de habitantes en el mundo.

Todas ellas son enfermedades neurodegenerativas incurables y mortales de necesidad.

Sin embargo, después de unas experimentaciones con ratones, la quinacrina (mepacrina), medicina empleada en principio para tratar el paludismo y patologías reumáticas, parecía frenar un poco el proceso de transformación de las proteínas priones normales del sistema nervioso en priones anormales. Pero el estudio con 107 enfermos realizado por el equipo de referencia británico del profesor John Collinge de Londres no muestra ninguna prolongación de la sobrevivencia.

La dosis probada era de 300 mg. Un 73% de pacientes fallecieron durante el periodo del estudio, es decir, 78 pacientes, entre ellos 26 de los 38 que decidieron tomar inmediatamente quinacrina y 51 de los 68 que se negaron a tomarla. El último paciente fallecido había optado por un tratamiento diferido.

Vuelve a paralizar a todo PANAMÁ, en esta 8va temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes