Tiburón martillo pierde batalla en reunión de la ONU

DOHA, Qatar (AP). Una propuesta de Estados Unidos para proteger al excesivamente pescado tiburón martillo fue rechazada este martes por margen estrecho debido a preocupaciones de naciones asiáticas de que al regularse el creciente comercio de aleta de tiburón podría dañarse a las naciones pobres.

Tom Strickland, asistente de la secretaría estadounidense del interior para Pesca, Vida Silvestre y Parques, dijo que los organismos regionales de pesca no han hecho nada para regular el comercio de varias especies de pez martillo en peligro de peligro de extinción, agregando que su cifra ha disminuido hasta en un 85%.

"La mayor amenaza al pez martillo es su captura para el comercio internacional de aleta de tiburón y la aleta de la especie es de alto valor comercial", señaló Strickland. La sopa de aleta de tiburón es un bocado exquisito muy apreciado en China.

La medida fue rechazada al faltarle sólo cinco votos para obtener los necesarios dos tercios de las 175 naciones que participan en la Convención sobre Comercio Internacional de Especies en Peligro.

La pequeña nación de Palau, en el Pacífico, que creó el año pasado el primer santuario de tiburones, se unió a Estados Unidos para presentar la propuesta que pidió a las naciones proteger las especies para que puedan ser pescadas en el futuro.

"Debemos preservar para nuestros niños estas especies asombrosas", dijo Harry R. Fritz, ministro de Recursos Naturales, Medio Ambiente y Turismo de Palau, agregando que su país apoya también la protección de otras especies de tiburones.

Japón, que hizo una exitosa campaña contra la prohibición de exportación de atún aleta azul del Atlántico y contra regulaciones sobre comercio de coral, encabezó la oposición a la propuesta sobre el pez martillo. Argumentó que se requiere una mejor aplicación de las regulaciones, y no restricciones al comercio. También se quejó que sería difícil diferenciar los peces martillo de otras especies y privaría de un ingreso muy necesario a naciones pescadoras pobres.

A Japón se unieron otras naciones dependientes de ese comercio, incluidas Singapur e Indonesia, que captura la mayor cantidad de tiburones.

La sopa de aleta de tiburón ha sido una parte central de la cultura china desde hace mucho tiempo, sirviéndose frecuentemente en bodas y banquetes. La demanda de la sopa se ha incrementado mientras familias chinas de clase media se vuelven más acaudaladas.

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