Las células germinales todavía son un tanteo a ciegas

WASHINGTON (AP). Una familia desesperada por salvar a un niño de una enfermedad cerebral mortal le hizo aplicar inyecciones experimentales de células germinales que le provocaron tumores en el cerebro y la médula espinal, informaron científicos israelíes el martes.

Los científicos tratan afanosamente de controlar diferentes tipos de células germinales _el componente básico de otras células del organismo_ para regenerar tejidos dañados y reparar enfermedades devastadoras. Pero aun con toda su promesa, los investigadores han advertido que deben aprender a controlar esas células para que no crezcan donde no deben, y los estudios reducidos en seres humanos sólo están en su comienzo.

El informe del martes en la publicación PLoS Medicine es el primer caso documentado de un tumor cerebral humano _si bien benigno y de crecimiento lento_ después de terapia con células germinales fetales, y pone de manifiesto la necesidad de investigaciones minuciosas. La revista es publicada por la Biblioteca Pública de Ciencia.

"Pacientes, por favor tengan cuidado", dijo el doctor John Gearhart, un científico de la Universidad de Pensilvania que no estuvo involucrado en la atención del niño israelí pero que ve a pacientes estadounidenses igualmente desesperados concurrir a clínicas en el exterior que ofrecen inyecciones de células germinales todavía no comprobadas.

"Las células no son fármacos. Pueden descarriarse de muchos modos y va a tomar mucho tiempo" demostrar cómo canalizarlas en terapias, advirtió Gearhart.

El pequeño paciente israelí padece de la enfermedad genética mortal ataxia telangiectasia, o A-T. La degeneración progresiva de una región del cerebro los priva de movimientos. Además, un sistema inmunológico débil conduce a frecuentes infecciones y variantes de cáncer. La mayoría muere en la adolescencia o poco después.

Los médicos israelíes compaginaron los antecedentes del chico: cuando tenía 9 años, la familia lo llevó a Rusia, a una clínica de Moscú que suministraba inyecciones de células germinales neurales de fetos, células inmaduras destinadas a desarrollarse en un tipo central de células cerebrales. Le inyectaron las células en el cerebro y la médula espinal dos veces más, a los 10 y los 12 años.

A su regreso a Israel a los 13, la A-T que había contraído era tan grave que lo postró en una silla de ruedas. Después reportó jaquecas. Los exámenes en el Centro Médico Sheba en Tel Aviv descubrieron un tumor que le presionaba el tronco cerebral y otro la médula espinal. Los cirujanos le extirparon el tumor de la médula espinal cuando el muchacho tenía 14 años, en el 2006, y dicen que su estado general se ha mantenido estable desde entonces.

¿Pero acaso tenía predisposición a los tumores o fueron causados por las células germinales fetales? Un equipo de la Universidad de Tel Aviv examinó exhaustivamente el tejido del tumor y llegó a la conclusión de que fueron las células fetales. Entre otras evidencias, explicaron que algunas de las células eran femeninas y tenían dos copias normales del gen causante de la A-T, aunque la escasa función inmunológica del paciente pudo haber permitido que los tumores medraran.

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