Advierten peligros de implantes metálicos de cadera

LONDRES ( AP). Expertos británicos sostienen que los médicos deben dejar de utilizar prótesis de caderas que utilizan metal sobre metal, esgrimiendo un análisis que revela que deben ser reparadas o reemplazadas con mayor frecuencia que otros implantes.

Todas las articulaciones metálicas de cadera ya eran objeto de escrutinio por dudas acerca de su duración, y uno de los grandes fabricantes retiró su producto hace más de un año. El año pasado, los reguladores en Estados Unidos pidieron a los fabricantes que efectuaran estudios sobre seguridad de los productos. La mayoría de los implantes artificiales de cadera son de plástico o de cerámica.

A principios de mes, la agencia británica que regula los artefactos médicos advirtió que los pacientes con estas articulaciones debían someterse a exámenes de sangre anuales para asegurarse de que ningún metal peligroso estuviese penetrando su organismo. También advirtió a pacientes con síntomas como dolor, inflamación o restricción de movimientos que se hicieran tomografías computadas para controlar un posible daño muscular en caso de que hubiese que retirar las articulaciones.

En el nuevo estudio, los expertos analizaron datos de más de 400.000 reemplazos de caderas en el Registro Nacional Conjunto de Inglaterra y Gales de 2003 a 2011. Más de 31.000 eran de metal sobre metal.

Después de cinco años, un 6% de los pacientes con la variedad de metal sobre metal necesitaron cirugía para reparar o reemplazar los implantes. En cambio, entre 1,7% y 2,3% de los que tenían articulaciones de cerámica o plástico necesitaron la intervención quirúrgica.

Los médicos por lo general esperan que los implantes de cadera duren por lo menos una década. El estudio fue publicado el martes en línea por la revista Lancet, y fue financiado por el Registro Nacional Conjunto.

Ashley Blom, director de investigación ortopédica en la Universidad de Bristol y uno de los autores del estudio, enfatizó que la mayoría de las personas con cadera de metal no necesitaron reemplazo. Pero con tantas alternativas, opinó que no había motivos como para correr ese riesgo.

"Si yo fuese el paciente, no escogería una cadera de metal sobre metal", afirmó.

Agregó que las tasas de fallas de la variante metálica constituían una subestimación debido a que no todos los pacientes reportan sus síntomas o se someten a cirugía para subsanar el problema.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes