Combinación de dos medicamentos comunes produce picos de azúcar

WASHINGTON (AFP). Casi un millón de personas en Estados Unidos toman dos drogas, una antidepresiva y otra para bajar el colesterol, que al actuar combinadas pueden provocar picos en los niveles de azúcar en la sangre, anunciaron investigadores el miércoles.

Paxil y la droga anti-colesterol Pravachol no tienen ese efecto si se toman por separado, explicaron los investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, la Universidad Vanderbilt y la Escuela de Medicina de Harvard.

La interacción se descubrió al analizar informes realizados por voluntarios sobre efectos secundarios, contenidos en una base de datos de la Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos (FDA por su sigla en inglés), y compararlos con registros médicos electrónicos que mantienen las tres instituciones médicas.

El estudio empleó "técnicas de extracción de datos para identificar patrones de asociaciones a gran escala que no serían fáciles de detectar para los médicos en sus pacientes individuales", explicó.

Aunque ninguno de los pacientes que toman ambas drogas reportó haber tenido hiperglucemia, los investigadores descubrieron que 135 pacientes que no sufrían de diabetes en el pasado, mostraron un incremento medio de la glucosa en sangre de 19 miligramos por decilitro, luego de que iniciaron el tratamiento.

Entre el grupo de diabéticos, 14 personas, el efecto fue mayor: 48 mg/dl luego de consumir las dos drogas.

Los picos de azúcar en la sangre fueron lo suficientemente significativos como para llevar a una persona con predisposición a la diabetes a transformarse en diabético completo, a poner en riesgo la salud de los pacientes diabéticos, aseguró el estudio publicado en Clinical Pharmacology and Therapeutics.

Los investigadores testearon además los efectos de la combinación de las drogas en ratones de laboratorio a lo cuales primero alimentaron con alimentos elevados en grasas y calorías que los situarían en un estado pre-diabético y resistente a la insulina.

Cuando estos ratones fueron luego tratados con las dos drogas durante tres semanas los niveles de glucosa en la sangre se dispararon de 128 mg/dl a 193 mg/dl. Ninguna de las dos drogas por separado tuvo ese efecto.

"Este tipo de interacciones de las drogas seguramente están ocurriendo todo el tiempo, pero como no forman parte del proceso de aprobación de la FDA, sólo nos enteramos de ellos una vez que las drogas ya se encuentran en el mercado", señaló Russ Altman, profesor de medicina de Stanford.

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