FBI advierte abusos en la venta de pastillas de yoduro de potasio

Washington ( EFE). A raíz del escape de la planta nuclear de Fukushima en Japón tras el terremoto y posterior tsunami que asolaron el país, el FBI ha recibido denuncias por la manipulación de los precios de las pastillas de yoduro de potasio, que catalizan la radiactividad.

El yodo de potasio, una sal similar a la que se utiliza para cocinar, previene la absorción de yodo radiactivo, lo que a su vez reduce la amenaza de sufrir cáncer de tiroides a raíz de la radiactividad.

Conocida químicamente como KI, el yoduro de potasio satura la tiroides con yodo no radiactivo, lo que disminuye la cantidad de yodo radiactivo que la glándula puede absorber.

Tras el escape en Fukushima una variedad de páginas de internet anunciaron la venta de estas pastillas.

Los precios, según indicó el FBI en un comunicado, están en torno a los 10 dólares el bote de píldoras, pero los costos registrados tras la emergencia subieron a rangos de entre 20 y 50 dólares, incluso hasta los 300 dólares en algunos casos.

El FBI advierte que, aunque es un producto que está al alcance del público "los usuarios deben consultar con un médico sobre las dosis y las posibles interacciones con otros medicamentos o efectos secundarios".

El yoduro de potasio normalmente se absorbe a través de la alimentación diaria, el cuerpo es incapaz de distinguir los tipos de yodo, por lo que la tiroides absorbe fácilmente tanto yodo radiactivo como el estable.

La función del yoduro de potasio es llenar la tiroides con yodo estable para que no pueda absorber más yodo, incluyendo el yodo radiactivo, durante 24 horas.

El yodo de potasio se ha proporcionado en las ciudades de Nagoya, Tokio, Yokohama y en las prefecturas de Akita, Aomori, Chiba, Fukushima, Gunma, Ibaraki, Iwate, Miyagi, Nagano, Niigata, Saitama, Shizouka, Tochigi, Yamagata y Yamanashi.

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