Hispanos y negros pagan más por tratamientos terminales

CHICAGO (AP). Un estudio recientemente presentado muestra que los pacientes terminales negros e hispanos tienen costos de tratamiento mucho más elevados que los blancos, lo que sugiere que las diferencias en el cuidado de la salud son marcadas hasta la muerte en Estados Unidos.

Las minorías de ese país no erogan más dinero por los mismos servicios, pero sí tienden a pagar tratamientos más costosos, incluida la alimentación por sondas y otros procedimientos médicos invasivos cerca de la muerte de los pacientes.

Esto contrasta mucho con lo que sucede a lo largo de su vida, en la que los grupos minoritarios recurren a menos a cuidados médicos invasivos que los blancos.

Los resultados llevan a la difícil pregunta sobre si los recursos médicos para los negros y los hispanos son "mal distribuidos a lo largo de la vida", pues las minorías reciben más tratamientos hacia el final, cuando hay pocas posibilidades de mejorar o prolongar la vida, según los autores del estudio.

La investigación se presentó en el número del lunes de Archives of Internal Medicine. Participaron 160.000 pacientes del seguro médico Medicare y los registros de su tratamiento en los últimos seis meses de su vida. Es el más completo al respecto y confirma los resultados propuestos en estudios más pequeños sobre las diferencias en el cuidado de los pacientes terminales, dijo el doctor Ezekiel Emanuel, investigador en el departamento de bioética de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y coautor de la investigación.

Los costos del Medicare en esos últimos meses tuvieron un promedio de 20.166 dólares para los blancos; 26.704 para los negros, casi 30% mayor, y 31.702 para los hispanos, casi 60% más alto. Las diferencias individuales de costos pueden sumar miles de millones de dólares a nivel nacional, dijo Emanuel.

Las razones sobre por qué las minorías tienen tratamientos más costosos hacia el final de la vida son poco claras, el estudio no presentaba datos para explicarlo, pero Emanuel y otros doctores presentaron varias teorías.

"Parte de eso pueden ser las preferencias. Otra parte debe estar basada en el miedo", dijo Emanuel.

El recelo de los doctores y los temores sobre darles un trato menos cuidadoso que a los blancos posiblemente podría ser otro factor, indicaron los autores del estudio.

También puede ser por las creencias religiosas o culturales, algunas minorías son más proclives a esperar por una recuperación milagrosa o a negarse a que los doctores interfieran con la vida de los pacientes al abandonar el tratamiento, dijo el doctor Elbert Huang, un médico chino-estadounidense del Centro Médico de la Universidad de Chicago. Dejar que los médicos retiren los tratamientos agresivos para los pacientes terminales es más bien una costumbre occidental europea, dijo Huang.

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