Mejora saludable en alimentos tras límite a grasas trans

LOS ANGELES ( AP). Por fin los científicos tienen una buena noticia en torno a la grasa en nuestros alimentos.

Contrario a lo que se teme, la mayoría de los productores de alimentos y restaurantes no sólo intercambiaron un ingrediente dañino a la salud por otro cuando retiraron de sus productos y menús las llamadas grasas trans _peligrosas porque tapan las arterias y afectan el corazon_, halló un análisis.

Incluso las papas a la francesa, desde hace tiempo consideradas como un flagelo en la dieta, ahora son elaboradas con ingredientes más saludables. Pero aún queda espacio para mejorar, especialmente para algunos artículos a la venta en supermercados, que reemplazaron las grasas trans con su prima poco saludable, la grasa saturada.

Un investigador de la Universidad de Harvard y un grupo por la defensa del consumidor examinaron 83 alimentos cuyos ingredientes fueron reformulados a partir del 2006. En ese año el gobierno federal comenzó a requerir que se colocara en las etiquetas la cantidad de grasa trans en productos empaquetados, y la ciudad de Nueva York se convirtió en la primera de varias urbes en retirarlas de los restaurantes.

Las grasas trans se crean cuando se añade hidrógeno a los aceites líquidos para endurecerlos con el fin de que sean empleados en repostería o para extender su duración en los anaqueles. Una vez que estas grasas fueron blanco de los reguladores del gobierno, los fabricantes de alimentos y los restaurantes experimentaron con diversos aceites de cocina y sustitutos de grasa, intentando no poner en riesgo el sabor ni la textura de la comida que ofrecen. ¿Pero qué tan saludables son las grasas que usan ahora?

El doctor Dariush Mozaffarian, investigador de la Universidad de Harvard, y el Centro para la Ciencia en el Interés Público verificaron los productos comestibles y los menús de los restaurantes para medir su contenido de grasa. Los artículos estudiados incluyeron margarina, comida " chatarra", productos de repostería y comida rápida de cinco populares cadenas.

Los investigadores no hicieron sus propios análisis químicos, pero en lugar de ello utilizaron bases de datos de la Administración de Alimentos y Medicinas, etiquetas de ingredientes en los alimentos y folletos del sector para determinar la cantidad de grasas trans y de grasa saturada.

Los resultados fueron publicados el jueves en una misiva incluida en el New England Journal of Medicine.

Casi todos los alimentos analizados estaban libres de grasas trans, o con poca cantidad. Y muchas compañías y restaurantes no incrementaron su contenido de grasa saturada cuando recortaron la grasa trans: el 65% de los productos en los supermercados y el 90% de los platillos en los restaurantes contenían niveles de grasa saturada que eran menores, o sin cambios en relación con los medidos anteriormente, o sólo ligeramente superiores.

Los investigadores no quisieron proporcionar detalles sobre quiénes presentaron alimentos más saludables y quiénes no, porque dicen que tienen pensado publicar sus resultados completos posteriormente.

Sin embargo, a pesar de la mejoría detectada, hubo algunas voces de cautela. El hecho de que las grasas trans hayan desaparecido de los alimentos engordantes no significa que sean saludables, dijo el doctor David Heber, que encabeza el Centro de Nutrición Humana de la Universidad de California en Los Angeles.

" Grasa trans o no, una dona sigue siendo una dona. Hasta Homero Simpson estaría de acuerdo conmigo en eso", dijo Heber, que no estuvo vinculado con el estudio.

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