Naturopatóloga es popular entre hispanos en Connecticut

STAMFORD, Connecticut (AP). Cuando Juan Shutte comenzó a sentir calor y dolores en el rostro y la espalda, fue a una clínica, pero los médicos allí le dijeron que no podían determinar cuál era el problema.

Fue entonces que Shutte, un inmigrante peruano que tiene un negocio de limpieza, leyó sobre la doctora Melissa Robinson en un diario en español.

El consultorio de Robinson, Natural Solutions for Health, usa consejos nutricionales, planificación de dieta y ejercicios, masajes térmicos y suplementos dietéticos para curar el cuerpo sin recetar medicinas de venta controlada ni cirugía.

Shutte, un hombre de 70 años que parece más joven, decidió tratar. En dos meses, su presión sanguínea bajó y sus síntomas se redujeron considerablemente, dijo.

"Yo había ido a la clínica durante meses y no había mejorado", declaró Shutte. "Ahora estoy viniendo aquí y me siento un poco mejor. Las medicinas que ella me ha dado ayudan mucho a aliviar el dolor".

Robinson, una de muchos médicos en el pequeño, pero creciente campo de naturopatología, ha visto florecer su consultorio privado en Stamford ofreciendo sus servicios a la comunidad hispana a precios moderados.

Cuando comenzó a ejercer, Robinson descubrió que a los pacientes hispanos les gustaba el tipo de tratamiento natural que ella ofrecía. Ahora, la mayor parte de sus pacientes son hispanos, dice.

"Pienso que realmente estamos satisfaciendo una necesidad de la comunidad", expresó Robinson. "Ellos me están ayudando a afianzar esta práctica".

Robinson opera en una oficina pequeña en Glenbrook Road encima de un restaurante chino y una tienda de cristalería.

En una reciente cita, parte de una rutina de visitas quincenales en los últimos dos meses, Robinson le hizo preguntas a Shutte, mayormente en español, con ayuda de un traductor.

"¿Cómo estas?", preguntó Robinson en español. "¿Estás tomando tu medicina?".

Robinson prosiguió con la rutina de un médico convencional: tomó la presión del paciente, le monitoreó el pulso y el peso. Pero en lugar de escribir una prescripción para la presión sanguínea, que Shutte tomó en el pasado y rechazó por los efectos secundarios, Robinson recomendó que suplementase su dieta con péptidos de pescado, linaza, semillas de calabaza y pepino.

Eso ayudará a aliviar los síntomas, dijo Robinson. Para otro problema, su peso, Robinson le dio a Shutte instrucciones y formularios para registrar su dieta por las dos semanas siguientes y le dijo que no comiese tarde en la noche. Cuando él vuelva al consultorio, buscaremos la manera de mejorar su nutrición, dijo Robinson.

Tras la visita, Robinson resumió la filosofía de los doctores neuropatólogos.

"Nosotros pensamos que el cuerpo tiene la capacidad natural de curarse", dijo.

Como alguien que practica medicina alternativa, Robinson se siente marginada a veces, dice.

Algunas compañías de seguros no cubren su trabajo, y puede resultar difícil lograr que sus pacientes de bajos ingresos tengan acceso a radiografías, análisis de sangre, resonancias magnéticas y otros servicios, dijo. A veces, los pacientes necesitan tratamientos, como por ejemplo cirugía, que están fuera de su alcance.

Pero la filosofía de Robinson de usar hierbas y curas naturales tiene buena recepción entre los latinoamericanos, dijo Ingrid Fallaque, la traductora de Robinson y su enlace con la comunidad hispana. Muchos hispanos están familiarizados con remedios naturales de sus países y se sienten más a salvo usándolos que tomando píldoras, dijo Fallaque, originaria de Perú.

"Cuando hablo con la gente, eso es lo más importante para ellos", dijo Fallaque. "Ellos crecieron con esos remedios. Incluso mi madre solía dame hierbas para todo".

El enfoque de Robinson no atiende solamente lo físico. Otro paciente, Francisco Rosario, de 16 años, comenzó a visitar el consultorio de Robinson hace dos meses luego que un amigo de la familia lo recomendase.

Rosario tenía poca energía y estaba mayormente desinteresado. El joven se pasaba el tiempo mirando televisión en lugar de mantenerse activo y estaba faltando a la escuela. Rosario probó medicamentos por prescripción, pero le hicieron sentir peor.

Entonces Robinson le dio vitaminas, aceite de pescado y un aminoácido natural para levantar su estado de ánimo, un enfoque que es llamado medicina holística, en la que los doctores consideran los problemas físicos y mentales como algo estrechamente conectado.

Rosario dice que la diferencia con el nuevo tratamiento es clara.

"Me siento mejor, más calmado, entiendo más y puedo prestar atención", dijo Rosario. "Previamente no era así".

Robinson no se limitó a eso. La doctora ayudó a Rosario a conseguir trabajo en una iglesia y le preguntó cómo le iba en la escuela, ofreciendo ayudarle con las matemáticas.

A una pregunta de porqué hizo ese esfuerzo extra, Robinson lo pensó por un momento.

"A veces la gente necesita alguien que hable por ellos", dijo Robison. "Yo quiero asegurarme que mis pacientes mejoran".

Vuelve a paralizar a todo PANAMÁ, en esta 8va temporada


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