Pacientes con virus del sida se casan entre sí en Nigeria

BAUCHI, Nigeria (AP). Con su vestido dorado que brilla bajo el sol y tatuajes que cubren sus manos, Hauwa Idris es la típica novia radiante. Pero la forma en que se comprometió no tuvo nada típico: tanto ella como el novio son portadores del virus del sida y el gobierno los estimuló para que se casasen.

El gobierno estatal de Bauchi, ubicado al norte del país y en el que hay una gran presencia musulmana, está haciendo de Cupido con las personas que portan el VIH, fomentando los casamientos entre ellos mismos mediante consejeros e incentivos económicos. El objetivo es evitar la propagación del mal entre gente que no ha sido infectada.

"Vivimos en una sociedad polígama, en la que es común divorciarse y no se usa mucho el condón", comentó Yakubu Usman Abubakar, quien trabaja con el Comité de Acción del Sida de Bauchi, el cual maneja el programa que busca que los infectados se casen entre sí. "Si podemos evitar que los que están infectados propaguen el mal, entonces podremos controlarlo".

Desde que se creó el programa hace dos años ha habido 93 casamientos de personas infectadas. Ingrid, de 32 años, y su esposo, Umar Ahmed, de 39, son la pareja número 94.

"Me siento muy feliz", dijo Idris, con una sonrisa tímida. "Nunca pensé que me podría casar por mi condición (de portadora del virus). Peo estoy muy contenta y le agradezco a Dios que ahora tengamos esta solución, la de casarnos entre nosotros mismos".

Idris y Ahmed se conocieron haciendo cola en una clínica atestada de gente, donde iban a recoger sus pastillas anti-retrovitales. Se dieron los números de teléfono y comenzó el romance.

Dos meses después, Ahmed le pidió a los padres de Idris su mano. La obtuvo y acordaron una dote del equivalente a 68 dólares. El comité de Bauchi aportó otros 225 dólares para ayudar a la pareja a establecerse. La cifra es considerable si se tiene en cuenta que en Nigeria la mitad de la gente vive con un dólar diario.

El programa se formalizará recién este año y todavía no tiene un presupuesto. El estado no busca conectar a personas infectadas, pues ello implicaría revelar información médica privada. Pero cuando se entera de que hay una relación entre infectados, se moviliza para empujarlos a que se casen.

Unos 4 millones de personas son portadores del HIV en Nigeria, país de 140 millones de habitantes. Si bien la tasa de infecciones mermó en los últimos años, los expertos dicen que todavía no se ha controlado la epidemia.

Bauchi es el único de los 36 estados de Nigeria que se cree tiene un programa de este tipo. En una sociedad en la que las personas infectadas con el VIH son marginadas, estos casamientos representan algo más que una compañía.

"Tenemos un lazo muy estrecho", expresó Usman Ziko, de 42 años, aludiendo a su esposa Hannah, de 32. Con la ayuda del dinero del plan de Bauchi, se casaron en octubre, luego de 18 meses de un noviazgo que comenzó también en los pasillos de unan clínica.

"Fue una boda vistosa", recuerda Hannah. "Con mucha gente que bailaba. Sacamos fotos para tenerlas como recuerdo".

"Cuando me enteré de que había dado positivo, pensé que era el fin del mundo", dice Ziko. "Me deprimí y me aislé de mis amigos. Ahora tengo una compañera que entiende todo. Compartimos nuestros problemas, nos recordamos cuándo tenemos que tomar las medicinas y somos libres entre nosotros".

Bala Garba, un soldado de 40 años, se casó con Rabi Ibrahim, una maestra de 24, con ayuda del plan. También ellos se conocieron en una clínica.

"El casamiento nos facilita la vida y nos ayuda a mantener el secreto (de que son portadores del VIH)", señaló Garba. "Es normal casarse en nuestra sociedad. Esto evita que la gente piense que hay algo anormal con nosotros".

La pareja acaba de tener su primer bebé, un varoncito, Musa.

Con asesoría del grupo de Bauchi, recibieron tratamiento para asegurarse de que el niño no es portador del virus, pero el bebé es todavía muy pequeño como para ser sometido a análisis. Trabajadores del campo de la salud aseguran que hay buenas posibilidades de que sea un niño saludable. "Es robusto y crece rápido", dijo Garba, emocionada.

Ziko y Hannah, siguiendo también recomendaciones de la gente de BAuchi, también concibieron.

"Estoy feliz de que voy a ser mamá", comenta Hannah, quien lleva tres meses de embarazo. "He estado llevando una dieta especial y voy seguido al médico. Jamás pensé que podría hacer una vida normal".

Algunos especialistas, no obstante, cuestionan el plan y dicen que si se promueven los casamientos de personas infectadas, aumentará la cantidad de niños huérfanos.

Según las Naciones Unidas, en Nigeria había 1,2 millones de niños huérfanos porque sus padres sucumbieron al sida. Muchos de ellos terminan en la calle, mendigando.

Funcionario de salud de Bauchi responden diciendo que en Nigeria, la expectativa de vida es de apenas 48 años. "No se puede dar por sentado que alguien con HIV va a morir antes que los demás", sostuvo Abubakar. "Especialmente si se cuidan, reciben buena asesoría y la medicina indicada".

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