Sondeo AP-GfK: EEUU luce más calmado sobre reforma de salud

WASHINGTON (AP). Cuando, sacudidos por el ataque a balazos contra una colega, los congresistas vuelven a debatir la reforma de salud del presidente Barack Obama, una encuesta de The Associated Press y GfK muestra que las opiniones de la población sobre el tema se han calmado un poco.

La Cámara de Representantes, ahora de mayoría republicana, votará esta semana sobre la posible derogación de la reforma. El sondeo muestra que un 30% de la gente se opone con intensidad a la ley: es casi el nivel más bajo en las encuestas AP y GfK sobre el tema desde septiembre de 2009.

Los estadounidenses se muestran divididos respecto de la ley, pero la intensidad de la oposición parece haber bajado. La ley proveyó una cobertura de salud a más de 30 millones de personas que no la tenían y exigirá, por primera vez, que la mayor parte de la población tenga un seguro médico.

Un 40% de los encuestados dijo que apoya la ley, mientras que 41% está en contra. Después de las elecciones de noviembre, la oposición alcanzaba un 47% y el apoyo, 38%.

En cuanto a la posible derogación de la ley, sólo un cuarto de los encuestados dijo que quiere eliminarla por completo. Incluso el apoyo a esa medida entre los republicanos ha caído con fuerza, de 61% en noviembre a 49%.

Además, 43% dice que quieren que la ley sea modificada para que reforme el sistema aún más. Menos de un quinto de los entrevistados dijeron que debería permanecer como está.

"En general, no llegó tan lejos como me habría gustado", dijo Joshua Smith, un consultor de ventas de 46 años en Herndon, Virginia. "En un mundo perfecto, me gustaría que la cambiaran para hacerla más amplia, pero a juzgar por lo difícil que fue aprobarla, tuvieron que aceptar lo que podían lograr".

El Congreso suspendió sus actividades luego del ataque a balazos del sábado 8 de enero en Tucson, que dejó a la congresista Gabrielle Giffords internada luego de ser baleada en la cabeza. La encuesta ya había comenzado cuando ocurrió el ataque.

No hay evidencia de que el atacante tuviera una motivación política, pero la agresión hizo que mucha gente reflexionara sobre la virulencia del debate público nacional. Giffords había recibido fuertes críticas por votar a favor de la reforma de salud.

Ahora, los dirigentes republicanos de la cámara baja dicen que intentarán que el debate, que llevaría a una votación el miércoles, no se transforme en una discusión a gritos, aunque esto también depende de los demócratas.

Los senadores demócratas ya anunciaron que impedirán que la medida se debata en esa cámara. Aun si recibiera la aprobación de ambas cámaras, Obama dijo que la vetaría.

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