La "dulce" Navidad se convierte en un arma de destrucción masiva

Madrid (TVEFE). La "dulce" Navidad, en la que todo el mundo espera pasar unos días de felicidad y paz en familia, disfrutando del festejo, parece haberse convertido en un arma de destrucción masiva según las noticias que se publican estos días.

Y es que estas entrañables fechas pueden traer tremendas consecuencias para la salud física y mental, y también para las maltrechas cuentas bancarias.

"Protéjase de la sal, de las grasas, de los azucares, del frío, de los parientes, de los gastos, de la carretera", son algunos de los alarmantes titulares que hacen estremecer al más valiente.

Por empezar por alguna de esas buenas nuevas, los cardiólogos recuerdan que el día de Navidad, el 25 de diciembre, es el que registra más muertes por fallo cardíaco de todo el año y que los fallecimientos se disparan un 8% respecto al mes anterior.

Juan Manuel Escudier, miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), relaciona esta situación con los excesos gastronómicos, la emotividad de estas fechas, el estrés y las desavenencias familiares.

La hipertensión y el colesterol se convierten en regalos inesperados, advierte Nieves Martell, presidenta de la Sociedad Española de Hipertensión, quien apunta que ambas patologías aumentan estos días mientras que se agravan en quienes ya las padecen.

Otro reto lo plantea el Centro Proctológico Europeo, que propone una dieta rica en fibras y reducir al máximo el alcohol, el café y el tabaco para "olvidar las hemorroides en Navidad", un problema del que no se librará alguna vez el 50% de la población.

Los psiquiatras concluyen que esta época eleva los niveles de ansiedad, como explica Pablo Muñoz, experto en el control de este trastorno. La venta de antidepresivos se incrementa por la nostalgia de los que no están pero también por pasar tiempo con los allegados pese a la incompatibilidad de caracteres.

Muñoz expone que el 44% de la gente confiesa que siente un aumento generalizado del estrés, por lo que se entiende bien aquella pregunta de "¿qué tal las Navidades, bien o con la familia?".

Lo peor para el 76% son las compras, al 67% le amargan los compromisos sociales y preocupan el exceso en los gastos (65%) y el cansancio en general de tanta fiesta (60%).

Especial atención merece para los nutricionistas la ingesta de bebidas alcohólicas porque producirán resacas, sin aclarar cómo compaginar el conflicto familiar al que aluden los psicólogos, por ejemplo, pasar la noche junto a la suegra sin tomarse unas copas.

No obstante, Rafael García, director de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp), sí aconseja analgésicos para la resaca; antiácidos y antiflatulentos frente a la acidez, los gases y los empachos; antieméticos y soluciones de rehidratación oral para los vómitos y diarreas, y, finalmente, anticatarrales, mucolíticos, antitusivos y descongestivos para los resfriados navideños.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes