Las neoyorquinas congelan sus óvulos para detener el tiempo y ser madres un día

A los 44 años Sarah todavía sueña con quedar embarazada. Susanah, de 38, espera que su novio esté listo para ser padre. Para no perder su posibilidad de crear una familia, estas neoyorquinas han invertido decenas de miles de dólares paras congelar sus óvulos.

En la Gran Manzana cada vez hay más mujeres que ante la cercanía de los cuarenta años eligen lo que Susanah llama entre risas una "póliza de seguro", apostando a los recientes progresos de esta técnica, a pesar de que las estadísticas disponibles no son muchas.

Los óvulos de las mujeres jóvenes son más fecundos y la fertilidad disminuye rápidamente después de los 35 años. Por eso el interés de congelarlos a tiempo para poder quizás utilizarlos más tarde.

Sarah Elizabeth Richards, periodista especializada en temas de salud, fue una de las primeras en utilizar este procedimiento, considerado experimental hasta 2012 por la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM, según sus siglas en inglés).

Richards congeló sus óvulos ocho veces, a los 36 y 37 años, primero en Canadá, "donde era menos caro", y luego en Nueva York.

La mujer "salvó 70 óvulos" congelados actualmente en dos países, contó a la AFP en su minúsculo apartamento del barrio neoyorquino del Upper West Side. La idea le costó todos sus ahorros e incluso tuvo que ser ayudada por sus padres. En total, 50.000 dólares.

" Es muchísimo dinero, pero siempre supe que quería tener chicos. Y cuando me pregunté cómo gastar el dinero entre una casa, vacaciones o la posibilidad de tener una familia, la elección me pareció muy fácil", explica esta soltera que aún busca el hombre ideal.

Facebook anunció recientemente que pagará este procedimiento a sus empleadas que así lo deseen. Apple hará lo mismo desde principios de 2015. Mientras algunos han visto en esto una presión sobre las mujeres en sus puestos de trabajo, otros celebran la liberación con respecto al despiadado reloj biológico.

Sarah, que escribe un libro sobre el tema, lo ha vivido como un "profundo alivio". A los 44 años sabe que sus posibilidades son limitadas, pero aún espera tener un hijo en un plazo de dos años, para lo cual debe descongelar los óvulos y recurrir a una fecundación in vitro, lo que supondrá varios miles de dólares más de gastos.

De su lado, Susanah, productora de contenidos gráficos en un canal de televisión y que también congeló sus óvulos a los 36 y 37 años, se enoja cuando escucha decir que las mujeres postergan el momento de quedar embarazadas a raíz de su carrera profesional.

" Encontrar a alguien es claramente difícil en Nueva York" afirma, aunque ella tiene un novio, once años menor, lo que la empujó a pensar en alternativas para no presionarlo con su reloj biológico.

Susanah admitió que al principio dudó en cuanto a efectuar el procedimiento por razones de costo -un total de 16.000 dólares por dos congelamientos- y del resultado, lejos de estar garantizado.

En 2012, cuando el ASRM retiró la etiqueta "experimental", precisó que no aconsejaba el congelamiento de óvulos para postergar la maternidad, debido a la falta de estadísticas.

Sin embargo, la demanda no ha dejado de aumentar en los últimos dos año, señaló la doctora Sheeva Talebian, que trabaja en Nueva York para el grupo Medicina Reproductiva Asociados.

En internet, los sitios propone ahora préstamos o precios rebajados, a menos de 9.000 dólares.

Pero la pregunta que se hacen las mujeres es cuál es el resultado.

Los porcentajes de eficacia son "relativamente equivalentes" a los de fundación in vitro con óvulos "frescos", declara el doctor Jamie Grifo, director del Centro de Fertilidad de la Universidad de Nueva York.

Según este experto, es de 55% a los 30 años, 27% a los 40, 15% a los 42 y 6% a los 44 años.

Pero todo depende de la edad y el número de los óvulos congelados. Algunos estudios dan cifras de eficacia mucho menores: 23% para mujeres que congelaron sus óvulos a los 30 años, y 9% a los 40.

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