Astronauta obligado a usar fuerza bruta con perno atascado

HOUSTON (AP). Las herramientas especiales no consiguieron destrabar el domingo un perno que interfería con las reparaciones del Telescopio Espacial Hubble, por lo que los astronautas recurrieron a una táctica más terrestre: la fuerza bruta.

Y dio resultado. Pero retrasó tanto a los astronautas que no pudieron concluir todas las tareas que tenían programadas para el día.

A 560 kilómetros de altura sobre la Tierra, Michael Massimino del transbordador Atlantis no conseguía sacar el perno que adjuntaba una barandilla a un instrumento científico que tenía que reparar. La barandilla tenía que ser sacada o al menos torcida.

Cuando las herramientas fallaron, el Control de Misión en Houston le dijo a Massimo que hiciese algo menos sofisticado: arrancar la barandilla con las manos.

Ese fue sólo el principio de un día algo difícil. El perno y otros pequeños problemas retrasaron tanto a los astronautas que tuvieron que abandonar la segunda parte de su caminata espacial: el reemplazo de un poco de aislante deteriorado en el telescopio.

La NASA, que se enorgullece en estar preparada de antemano, no previó un problema con el perno cuando se retirara el barandal de 45 centímetros (1,5 pies) de longitud, dijo Tony Ceccacci, principal controlador de vuelo.

Los astrónomos, cuyos nervios fueron puestos a prueba durante la caminata espacial, de todas formas se mostraron contentos porque fue la segunda reactivación consecutiva de un dispositivo científico muy utilizado que se encontraba inservible.

"Las capacidades científicas que nos han dado hoy son fabulosas", dijo Jennifer Wiseman, directora de astrofísica estelar de la NASA en una conferencia de prensa el domingo por la noche. "Es casi como iniciar con un observatorio totalmente nuevo".

La maratónica caminata de Massimino y Michael Good duró tanto _un poco más de ocho horas_ que fue la sexta más larga en la historia de los viajes espaciales estadounidenses.

Los ingenieros en el Centro de Vuelos espaciales Goddard en Maryland rápidamente realizaron pruebas del procedimiento y determinaron que se necesitaban 27 kilogramos de fuerza para tirar la barandilla.

Los astronautas aseguraron el área de la barandilla con cinta adhesiva para impedir que saliesen pedazos volando y se convirtiesen en proyectiles peligrosos.

Mientras el Atlantis estaba fuera de contacto por video, los controladores en Houston tuvieron que limitarse a escuchar: Massimino inhaló profundamente y jaló. Luego de un segundo de silencio, dijo calmadamente: "La bolsa de desechos, por favor".

"Uno espera no tener que llegar al punto en que uno sólo cierra sus ojos y jala y espera que no ocurra nada (malo)", dijo James Cooper, administrador de sistemas mecánicos en Goddard para la misión de reparaciones. "Pero ya no teníamos otras opciones".

Tres de las cuatro caminatas hasta ahora al Hubble han sido demoradas por problemas como pernos trabados y objetos que no se zafaban o no se ajustaban. Una quinta y última está programada para el lunes.

El domingo por la mañana, el Control de Misión le dijo a la tripulación que había realizado pruebas y confirmado que dos de los canales de ciencia en la cámara reparada estaban funcionando, pero no el tercero.

Sin embargo, el canal de ángulo amplio que fue resucitado es el más importante y realiza 95% del trabajo, dijo el Control de Misión.

Una vez que concluyan las reparaciones del lunes y el Hubble sea colocado de nuevo en órbita, no habrá más misiones al observatorio de 19 años, que la NASA espera mantener en operaciones durante cinco o 10 años más.

Orbitar a semejante altura puso al Atlantis y a su tripulación en riesgo grave de ser alcanzados por basura espacial. La NASA tiene otro transbordador aguardando para su potencial lanzamiento en caso de que fuese necesario un rescate.

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