Cibermagnates crean sistemas privados de vuelos espaciales

SEATTLE (AP). Los magnates del ciberespacio desean financiar el resurgimiento de Estados Unidos en el espacio exterior, en una especie de realización de los sueños plasmados en las películas sobre viajes interestelares que los acercaron a la ciencia.

El cofundador de Microsoft, Paul Allen, dio el martes el nuevo paso, cuando desveló el plan para fabricar una nueva nave espacial comercial que, en lugar de despegar de plataformas, sería llevada a grandes alturas por el avión con la mayor envergadura hasta ahora para luego encender sus propios cohetes.

Allen decidió sumarse a los puntales del Valle del Silicio Elon Musk, de PayPal, y Jeff Bezos, de Amazon.com Inc., en una nueva carrera espacial entre grupos privados con la intención de llenar el hueco dejado cuando el gobierno estadounidense eliminó el programa de los transbordadores espaciales.

Musk, cuya empresa Space Exploration Technologies enviará en febrero su cápsula Dragon hasta la Estación Espacial Internacional, suministrará el módulo y el cohete impulsor para la compañía de Allen, llamada Stratolaunch. Bezos construye una nave espacial para hacerle la competencia en el traslado de carga y personas al espacio.

Allen colabora con el precursor aerospacial Burt Rutan, quien participó con el potentado en un proyecto con el que ganaron en el 2004 un premio de 10 millones de dólares por el primer vuelo de una nave espacial privada que ascendió al espacio pero no entró en órbita.

Allen dijo que su sistema de avión y nave espacial es la antesala del "próximo gran paso: El negocio de plataformas espaciales y orbitales privadas".

El sistema en desarrollo representa "un cambio radical" en la manera en que la gente puede llegar al espacio, y "mantendrá a Estados Unidos a la vanguardia de la exploración espacial", afirmó el socio de Bill Gates en la fundación de Microsoft.

Su avión tendrá una envergadura de 116 metros (380 pies), más largo que un campo de fútbol estadounidense y más ancho que la aeronave más grande hasta ahora conocida, el Spruce Goose, de Howard Hughes.

La nave despegará desde una pista transportando una cápsula espacial dotada de un cohete impulsor. El avión soltará la nave espacial, cuyo cohete la llevará a órbita. Este método reduce el costo, ya que no se consume combustible de cohete para despegar de la Tierra. La nave espacial podría llevar hasta seis personas.

El primer ensayo no tripulado está previsto para 2016. Se calcula que pasarán cinco años antes de que puedan viajar seres humanos en el sistema de Allen y Rutan.

"Cuando yo crecía, el programa espacial de Estados Unidos era un símbolo de aspiración", dijo Allen, quien mencionó su apegó por la ciencia ficción y los primeros vuelos espaciales tripulados. "Para mí, la fascinación por el espacio nunca terminó. Nunca dejé de soñar con lo que podría ser posible".

Por su parte, Bezos estableció discretamente la empresa privada espacial Blue Origin, que ha recibido inicialmente 3,7 millones de dólares de la NASA para desarrollar un cohete que transporte astronautas. Un vuelo experimental efectuado en agosto fracasó.

Stratolaunch describe su método de llegar al espacio como "cualquier órbita en cualquier momento". Rutan construirá el avión transportador que usará seis motores 747.

La NASA, en un comunicado, le dio la bienvenida a Allen al negocio espacial, y dijo que su plan "tiene el potencial de hacer el acceso futuro a órbitas bajas más competitivo, oportuno y menos caro".

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes