Destrucción de bosques puede ser controlada por satélites

PARIS (AFP). La situación de los bosques y las selvas y su destrucción pueden ser vigiladas por unos 30 satélites en todo el mundo, pero aún faltan métodos para interpretar las imágenes obtenidas y sacar las conclusiones necesarias sobre el impacto que esto provoca en el clima.

Los satélites de observación de la Tierra tienen una resolución suficiente para seguir permanentemente la evolución de la cobertura vegetal, que disminuye de manera importante en el mundo, sobre todo en Sudamérica, Asia y Africa.

"El objetivo es afinar métodos para vigilar el estado de bosques y selvas", precisó Frédéric Huynh, director del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) de Francia.

Pero Huynh estima que actualmente "los datos de los satélites no son utilizados en su totalidad", pues "se ha invertido demasiado en esas tecnologías, pero relativamente poco en su explotación".

Las fotos y las imágenes en una gama cercana al infrarrojo pueden ser completadas por datos de radar que "permiten observar las zonas nubosas o hacer imágenes durante la noche", agregó Pascale Ultré-Guérard, responsable del programa de observación de la Tierra en el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) francés.

Comparar las imágenes de los satélites con datos obtenidos en el terreno permite elaborar modelos para caracterizar los bosques y selvas en función de su biodiversidad y sobre su capacidad para almacenar gas carbónico.

Medir esta capacidad se ha convertido en una prioridad en el marco del protocolo de Kioto, que prevé considerar "pozos" de carbono (selvas, bosques y terrenos agrícolas que absorben el gas carbónico) en el balance de emisiones de los países firmantes.

Tomar en cuenta únicamente la desforestación podría significar congelar el desarrollo de algunos países, sobre todo en Africa central. Y los grandes países que son desforestados, como Brasil e India, tienen intenciones de proponer sus propios métodos de gestión.

Con el objetivo de llegar a un consenso, 80 países y parte de las organizaciones internacionales tratan de ponerse de acuerdo sobre la capacidad que tienen sus diversos sistemas de operar en coordinación dentro del Group on Earth Observations (GEO, Grupo de Observación de la Tierra).

Francia, el único país del hemisferio norte que dispone de una selva tropical en la Guayana, ha comenzado a observarla para elaborar modelos que pueden aplicarse en los países del Sur, gracias a una red de cinco estaciones de recepción que cubre parte de la zona intertropical.

"Como no se tiene un conocimiento preciso de la selva, de todas las especies que la componen había que imaginar métodos que permitirían clasificar el conjunto de esas selvas y asociar a cada una de esas categorías una capacidad de almacenamiento de carbono y de emisión de carbono, para poder tener cifras", detalló Huynh.

El IRD, que recibe en la Guayana imágenes de toda la Amazonia, inició una cooperación con Brasil, que dispone de herramientas muy eficaces para la vigilancia de los bosques y selvas mediante la teledetección.

Para otras naciones más pobres, el costo del acceso a los datos de los satélites, y sobre todo la ausencia de especialistas para tratar y analizar las imágenes, sigue siendo un obstáculo importante.

Vuelve a paralizar a todo PANAMÁ, en esta 8va temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes