EU: Transmisores de radio en credenciales generan temores

ETIQUETAS

EU ( AP). Chris Paget subió a su Volvo, equipado con una antena Matrics y un lector Motorola que había comprado en eBay por 190 dólares, y salió a recorrer las calles de San Francisco con una meta: leer tarjetas de identidad ajenas a través de señales de radio, sin salir de su auto.

En 20 minutos obtuvo lo que para cualquier ciberpirata sería un tesoro.

Cuando pasaba por el turístico Muelle de los Pescadores, su " escáner" detectó y cargó en su computadora los números de serie de los pasaportes estadounidenses en forma de tarjeta de dos transeúntes, documentos que incluyen placas de identificación por frecuencia de radio (RFID en inglés). En menos de una hora, desde una distancia de unos siete metros (20 pies), Paget había conseguido las claves de cuatro más de esas nuevas tarjetas, conocidas como PASS.

Incorporar chips RFID en los documentos de identidad, como pasaportes o licencias de conducir, es una decisión fácil para los funcionarios del gobierno, que promueven estas medidas cada vez más como una tecnología del siglo XXI que puede acelerar el cruce de fronteras, evitar la falsificación de credenciales y hasta impedir que los terroristas se cuelen al país.

Sin embargo, el experimento que Paget realizó en febrero comprobó lo que han temido por años los defensores de la privacidad: que los chips RFID, combinados con otras tecnologías, pueden llevar a que la gente sea monitoreada sin que lo sepa ni lo apruebe.

Paget grabó su robo de identidades en video. Pronto las imágenes se transmitieron en forma masiva por internet y lograron intensificar el debate sobre la iniciativa del gobierno federal y los de algunos estados de incluir tecnologías de monitoreo en los documentos de identidad y sobre el riesgo de que estas medidas afecten la privacidad de la gente.

Si todo el mundo tiene un RFID en su bolsillo, todos podríamos ser un punto en alguna pantalla del radar, dicen los críticos de estas medidas, que podrían crear la versión digital del gobierno que imaginó George Orwell.

Hay quienes ya lo llaman " Pequeño Hermano", aunque algunos elementos de la red de vigilancia global de la que hablan aún existen sólo en las mesas de planificación.

Los críticos advierten que los avances en tecnologías de vigilancia vienen cada vez más rápido y no falta mucho para que un gobierno pueda identificar y seguir a alguien en tiempo real las 24 horas del día, desde un café en París a las costas de California.

Desde el 1 de junio, los estadounidenses que regresan a su país por tierra o por mar desde Canadá, México, Bermudas y el Caribe deben presentar documentos que incluyan chips RFID, entre ellos la nueva versión del pasaporte nacional, la tarjeta PASS y las licencias de conducir de algunos estados.

El sistema RFID no se usa para identificar a la gente sino para " verificar que el documento contenga información válida" sobre su dueño, dijo Mary Ellen Callahan, jefa de privacidad en el Departamento de Seguridad Interior.

Los agentes sólo confirman que el documento no sea falsificado, sin acceder a otra información sobre el portador, agregó.

Estas aclaraciones no convencen a quienes temen que los criminales puedan cometer delitos a distancia contra víctimas que no se enterarían.

Neville Pattinson, ejecutivo de la proveedora de tarjetas con microchip Gemalto, dice que los chips usados en documentos de identidad en Estados Unidos son vulnerables a " ataques de ciberpiratas, ladrones de identidad y quizás también terroristas", ya que envían la información sin encriptar.

De todos modos, Seguridad Interior ha promovido el uso de RFID, aunque su propio comité asesor sobre privacidad advirtió en un informe del 2006 que el sistema podría permitir " la vigilancia generalizada de individuos" y recomendó que no se lo usara para identificaciones.

Por ahora, las tarjetas PASS y licencias de conducir con chips son opcionales y poco difundidas. Hay unos 192,000 conductores que tienen éstas últimas en cuatro estados.

A medida que se hagan más comunes, " puedes apostar a que el seguimiento a distancia de la gente se multiplicará de manera geométrica", dijo Paget, quien se denomina un " hacker ético" y trabaja en una consultora de seguridad en internet.

Aún no hay leyes federales contra el escaneo remoto de números de RFID, como el que realizó Paget.

Vigilar a alguien es más fácil a través de su celular u otros métodos, dijo Gigi Zenk, vocera del Departamento de Licencias del estado de Washington.

" Un RFID que no contiene información personal, sólo un número asignado al azar, es probablemente una de las cosas por las que menos habría que preocuparse, realmente", dijo.

De todos modos, algunos defensores del RFID reconocen que el sistema es polémico.

Mark Roberti, editor de la publicación RFID Journal, reconoció que el riesgo de abusos aumenta cuanto más se usan los chips.

" Un gobierno podría usarlo, por ejemplo, para vigilar a sus opositores", dijo en un artículo sobre el experimento de Paget. " Hasta ahora este tipo de abuso no ha ocurrido pero podría, si el gobierno no toma en serio la privacidad".

Vuelve a paralizar a todo PANAMÁ, en esta 8va temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes