Estadounidenses se vuelcan en automóviles híbridos

NUEVA YORK (AFP) - Los estadounidenses, que van acostumbrándose a la idea de que los precios de los combustibles seguirán elevados, se vuelcan hacia los vehículos híbridos de gasolina y electricidad, una gran revolución en un país conocido por su amor a enormes camionetas gastadoras y contaminantes.

El fenómeno tomó mayor amplitud en las últimas semanas: entre los 10 modelos que los concesionarios venden más rápidamente, cuatro son ahora vehículos híbridos, según la firma especializada JD Power.

Pionero en este mercado desde el 2000, el Toyota Prius corre sostenidamente, sin pasar más de cuatro días en la tienda de un concesionario antes de ser vendido, seguido del Honda Civic (10 días), contra 57 días de promedio para el conjunto del mercado... y 96 días para las más grandes "pick-up".

Los híbridos conquistaron un mercado masivo, dice Paul Taylor, economista jefe de la Asociación Nacional de Concesionarios de Automóviles (NADA). "Pasamos de una clientela de vanguardia que deseaba ser percibida por su prestigio a una de conductores de sedanes clásicos".

El cambio no tiene precedentes, según el analista Tom Libby, de JD Power, aunque no se traduce todavía en cifras impresionantes: los híbridos representan por ahora más que el 3% del mercado estadounidense, contra 2,6% hace un año.

"Hemos tenido una transferencia progresiva de la demanda, de grandes vehículos hacia más pequeños en los últimos meses, pero el cambio fue brutal en mayo", dice Libby a la AFP.

El fenómeno coincidió con los precios récord de la gasolina, desde entonces superiores a la barrera sicológica de cuatro dólares por galón (3,78 litros).

Según un sondeo encargado por el Civil Society Institute, tres de cada cuatro estadounidenses creen que el galón estará a 5 dólares de aquí al 1 de septiembre. Más de la mitad de los consultados (53%), contra 36% hace un año, se manifiestan ahora dispuestos a comprar un vehículo híbrido, con diésel limpio o económico en combustible, destaca el instituto.

El entusiasmo es tal que generó un problema inesperado: una escasez de volúmenes disponibles.

"Si se miran las ventas de híbridos, el crecimiento es lento, un 4,1% desde comienzos de año contra 9,4% para los autos compactos clásicos, a causa de problemas de aprovisionamiento", explica Taylor.

El más afectado es el Prius. Víctima de su éxito -pues representa más del 50% de ventas de híbridos- este auto "sufre una escasez de baterías, (porque) los proveedores de Toyota no estaban preparados para el aumento de la demanda", explica Taylor. Durante los tres últimos meses, mientras la demanda se disparaba bruscamente, sus ventas sólo crecieron 8% en términos anuales.

Sin embargo, estos vehículos no son necesariamente los más rentables para el consumidor desde un punto de vista económico, advierte el analista Jesse Toprak, de la firma Edmunds. "Mirando los costos asociados a un vehículo durante toda su vida, los vehículos compactos demuestran ser una opción mucho mejor".

Todos los fabricantes, estadounidenses incluidos, se están organizando para reconvertir más fábricas destinadas a vehículos grandes a fin de hacerlas producir los nuevos best-sellers del momento.

Los fabricantes asiáticos tienen ventajas por sus cadenas de producción flexibles y una capacidad para poder ensamblar en una sola plataforma una mayor variedad de modelos, dice Tom Libby.

Toyota planea incluso importar modelos Prius para hacer frente a la demanda, según la NADA.

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