Futuro de rollos fotográficos cada vez más velado

ROCHESTER, Nueva York, EEUU ( AP). En la Galería Image City Photography, Gary Thompson se deleita señalando las características de luz, contraste y nitidez en una de sus mejores impresiones, un paisaje invernal a la puesta del sol en el acantilado El Capitán del Parque Nacional de Yosemite tomada con una cámara Pentax de película fotográfica, que compró en 1999 por 1,700 dólares.

Su esposa Phyllis, que comenzó a practicar fotografía artística cuando ambos se jubilaron en la década de 1990, prefiere una Hasselblad X-Pan para paisajes, como una toma con modificaciones de velocidad de un puerto en Nueva Escocia.

De 11 socios y residentes artísticos en la galería privada en Rochester, los Thompson son los únicos que no se han cambiado a las cámaras digitales que no usan película.

Pero quizá estén cerca de llegar a ese momento.

" Me gusta el color que tenemos en la película, la luz natural", dijo Phyllis Thompson, de 70 años, que se casó con su novio de secundaria hace 50 años. " Pero las cámaras digitales mejoran cada vez más y llegará un momento en el que posiblemente ya no se puedan comprar más rollos. Entonces tendremos que cambiar".

Al comienzo del siglo XXI los aficionados a la fotografía compraban cerca de 1,000 millones de rollos al año en Estados Unidos solamente. Este año podrían comprar menos de 20 millones, más 31 millones de cámaras desechables, que suelen ser muy requeridas por los turistas en las playas, según la Asociación de Mercadotecnia de Fotografía.

Eastman Kodak Co. puso a la venta en primer rollo de película flexible en 1888. Para 1999, más de 800 millones de rollos se vendieron tan solo en Estados Unidos. El año siguiente marcó el cenit de ventas combinadas de rollos (más de 786 millones) y cámaras desechables (162 millones).

Pero la caída en las ventas de cámaras de película durante la última década ha sido igualmente sorprendente. Las compras en Estados Unidos se han desplomado de 19,7 millones de cámaras en el 2000 a 280,000 en 2009 y podrían ser menos de 100,000 este año, dijo Yukihiko Matsumoto, principal investigador de la asociación, con sede en Jackson, Michigan.

Para el analista de InfoTrends Ed Lee la desaparición de las películas está haciéndose más evidente.

" Si extrapolamos la tendencia de las ventas de rollos y la desaparición de las cámaras con cinta, daría la impresión de que las películas fotográficas habrán desaparecido casi completamente en Estados Unidos para el final de la década".

Entre aquellos que todavía dependen de las películas, por lo menos parte del tiempo, están los aficionados avanzados y algunos profesionales que se especializan en imágenes de la naturaleza, viajes, ciencias, documentales, museos, bellas artes y fotografía forense, según sondeos de mercado.

El resto de las personas que usan rollos tienden a ser de ingresos bajos o de edad avanzada, de 55 años en adelante. Aunque también hay cada vez más devotos que crecieron en la era digital y quizá se convirtieron por una hora mágica en el cuarto obscuro durante la preparatoria o la universidad.

Otros simplemente se sienten atraídos por su mejor calidad comparada con las fotos digitales e incluso se aventuran a carreras de "retro-foto".

" En todo, desde las bodas y los retratos a las fotografías comerciales, los jóvenes profesionales consideran las cámaras digitales tan predominantes que buscan algo que los distinga", dijo Kayce Baker, director de mercadotecnia en Fujifilm North America. "La parte artística es algo que sus clientes ricos quieren ver".

Kodak continúa siendo la mayor fabricante de películas fotográficas, mientras que la japonesa Fuji le sigue de cerca. Pero las películas de consumo masivo y las profesionales que fabrican se han reducido a pocas decenas de tipos de película en unos cuantos formatos, lo que es otro de los factores en la caída en el revelado de películas.

El centro de revelado Scott's Photo en Rochester hizo el gran cambio este año y dejó de revelar rollos a color diario porque ahora uno de cada 20 clientes, o menos, le trae rollos. Hace una década " revelábamos 300 rollos en un día bueno, ahora vemos unos ocho o 10 rollos en los pocos días que revelamos" dijo el propietario del establecimiento Scott Sims.

Para las masas apresuradas no se puede detener el reloj.

" Hay cantidades de imágenes digitales que se toman a diario, especialmente con los celulares, que nunca llegarán a estar en papel", dijo Therese Mulligan, presidenta administrativa de la Escuela de Artes y Ciencias Fotográficas en el Instituto Tecnológico de Rochester.

Gary Thompson, quien ha montado exposiciones con sus mejores fotografías desde hace 32 años, también se da cuenta que está llegando al final de una era.

" Cuando las cámaras que usan película se descomponen, la gente no se compra otra sino que cambia a las digitales," dijo. " Al final probablemente terminemos por hacerlo. Hay una cierta nostalgia, especialmente cuando estoy trabajando con una de mis grandes cámaras toscas. Esto será triste, pero cuando pase me adaptaré", agregó.

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