Goma arábiga en Sudán, ingrediente clave en globalización

JARTUM (AFP) - En Sudán, la goma arábiga es el maná celestial pero también un "arma" estratégica, ingrediente clave en simbólicas marcas de la globalización, como la gomina, los chicles y la emblemática Coca Cola.

Con las manos llenas de bolas de resina vítrea, Issam Siddig es formal: la goma arábiga es este alimento caído del cielo del que la Biblia y luego el Corán aseguran que salvará a los judíos errantes del Sinaí.

"Es el pan del paraíso que Dios envió a Darfur cuando expulsó a Adán y Eva", explicó el patrón de la "Mannafibre & Co", para quien la savia de la acacia es un "milagro puro".

En el Africa Saheliana, la "cintura de goma" se estira de oeste a este de Senegal a Somalia. Pero el campeón mundial es Sudán, que extrae más de la mitad y de la mejor calidad de la denominada Hashab.

Sudán, Chad y Nigeria, que sueñan con un cartel de la goma arábiga como la OPEP es para el petróleo, producen el 95% de las 60.000 toneladas de goma exportada por año en todo el mundo.

"El enemigo de la goma siguen siendo las langostas que le hacen la guerra, y la guerra que se hacen los hombres", subraya Abdelazim Mirghani, director de la Oficina Sudanesa de Bosques (FNC).

Franceses e ingleses se enfrentaron por la goma arábiga en tiempso de la colonia pues eran muchas las virtudes de esta savia insulsa e inodora utilizada en papelería, textil, pintura, tintas y confitería.

Los tiempos modernos le encontraron otras aplicaciones ventajosas como la gomina para el pelo, la goma de mascar y las bebidas gaseosas como la emblemática Coca Cola que creó una farmacia de Atlanta (Estados Unidos) en 1886.

La goma arábiga, un glúcido natural, es un importante emulsionante que permite una mezcla estable de agua, en un 90%, y la denominada fórmula secreta llamada "7X" de la conocida bebida gaseosa que se consume en unos 200 países.

"Sólo hay un 1% de nuestra goma en esas bebidas pero sin ella, no existiría esta bebida satánica", destacó Siddig antes de revelar que por intermedio de un agente londinense suministra goma a Pepsi Cola, la otra gran marca estadounidense de bebida Cola.

Pero hete aquí que Sudán, después del golpe de Estado militaro-islamista de Omar el Bechir, en 1989, de haber albergado a Osama Bin Laden y tras la guerra en la provincia de Darfur, está sometido a sanciones internacionales y a críticas de la opinión pública occidental.

Desde hace 15 años, Sudán está en la lista de países que apoyan el terrorismo del departamento de Estado norteamericano, pero no por ello ha bloqueado la importación de goma, pues ello convertiría a los reyes de la Cola en víctimas colaterales.

"De hecho no, o no totalmente. Su embargo evita parcialmente la goma. Existe una cuota de 5.000 toneladas anuales", explicó Siddig que tiene una licencia de exportación de Estados Unidos mediante la cual vende 1.200 toneladas por año.

Como una amenaza, el embajador de Sudán en Estados Unidos, John Ukec Lueth Ukec, agitó el año pasado una botella de Coca Cola ante la prensa.

"Puedo bloquear la goma arábiga y todo el mundo saldrá perdiendo", advirtió.

El régimen de Jartum obtiene más ingresos del petróleo que de la goma arábiga, pero ningún mercado se tomó en serio esa amenaza.

"Los negocios continúan, pero el embargo es hipócrita y estúpido pues castiga, en primer lugar, a los seis millones de sudaneses. Sólo el 20% de nuestra población depende de la goma", estimó Mirghani.

Vuelve a paralizar a todo PANAMÁ, en esta 8va temporada


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