Ingenieros chinos condenados a prisión por espionaje en EU

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SAN JOSE, California(AP). Dos ingenieros de origen chino fueron sentenciados a un año de prisión el viernes por robar diseños de microtransistores de las empresas para las que trabajaban en el Silicon Valley, tratando de llevarlos a China para iniciar una empresa con apoyo del gobierno.

Fei Ye, ciudadano estadounidense, y Ming Zhong, residente permanente en el país, se declararon culpables en el 2006, siendo los primeros en ser convictos del delito más grave bajo la Ley de Espionaje Económico aprobada en 1996. Ambos fueron acusados de beneficiar a China con diseños de microtransistores (chips) robados, aunque la fiscalía no indicó si el gobierno chino estaba al tanto de su actividad ilegal.

Ye y Zhong podrían haber sido condenados a 30 años, pero la fiscalía pidió una pena menor debido a que los hombres cooperaron con los investigadores. Ambos ingenieros pidieron disculpas en la corte el viernes.

Sólo unos cuantos casos han sido juzgados bajo la ley de espionaje, principalmente porque es difícil demostrar que alguien trata de beneficiar a una nación extranjera, aún cuando los investigadores lo sospechen. La fiscalía señala que con frecuencia las pistas que se siguen se topan con un callejón sin salida por la falta de cooperación de otros países en sus investigaciones.

El caso contra Ye y Zhong comenzó hace siete años, cuando fueron arrestados en el aeropuerto de San Francisco antes de abordar un vuelo a China. Sus maletas estaban repletas de documentos secretos sobre diseños de chips robados de cuatro empresas tecnológicas donde habían trabajado.

Otros documentos que les fueron confiscados presuntamente demuestran que ambos trataban de solicitar financiamiento de agencias del gobierno chino con el propósito de que les ayudaran a comenzar un negocio. La fiscalía dice que los documentos mostraban que Ye y Zhong trataban de fomentar el inicio de algo que iba a elevar el conocimiento de China en la fabricación de microtransistores y ayudaría a ese país a competir mejor ante otros países en la industria de los microelectrónicos.

Esos documentos fueron claves para que la fiscalía destacara en el caso que Ye y Zhong trataban de ayudar a China. Sin embargo, los papeles no dicen nada con respecto a que alguien en el gobierno chino supiera que los diseños de chips fueron robados.

El auto de acusación no establece el nivel de éxito de los acusados en obtener dinero para el proyecto, ni señala a nadie como cómplice dentro del gobierno chino.

Las compañías afectadas por el espionaje fueron NEC Electronics Corp., Sun Microsystems Inc., Transmeta Corp. y Trident Microsystems Inc.

Tanto Ye como Zhong trabajaron en las empresas Transmeta y Trident, mientras que Ye también laboró en NEC y Sun.

Los casos contra Ye y Zhong fueron los primeros juzgados como espionaje económico. Desde entonces, otros se presentaron en el Silicon Valley, incluso uno en el cual un ingeniero admitió en junio haber tratado de vender un programa de entrenamiento de combates aéreos para pilotos a la marina china. El hombre fue sentenciado a dos años en prisión.

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