Internet, gran vitrina para redactores freelance

(AP) En su tiempo libre, alejada de sus labores como especialista en químicos del ejército, Angie Papple le saca humo a su computadora, escribiendo acerca de temas que le interesan, como la vida militar. A veces analiza aspectos de un software, o da consejos a quienes quieran viajar a Hawai, donde vive, o a Puerto Rico, donde jamás estuvo.

Por algunos de esos artículos cobra centavos. Otros le reportan hasta 40 dólares. Pero lo mejor de todo es la satisfacción de ver que sus escritos son tomados en serio.

"Fue una sorpresa el que alguien me pagase por escribir", comentó Papple.

La internet está llena de artículos por los que no se cobró nada, escritos por puro placer. También abundan los informes de profesionales. Pero aumenta el porcentaje de notas producidas por una clase híbrida, gente como Papple, que se da por satisfecha con el solo hecho de que otros la lean, por más que trabajen casi gratuitamente, a diferencia de los blogs personales.

Abundan los portales como Helium, ThisIsBy.Us y Associated Content, que pagan sumas ínfimas a personas deseosas de contribuir con material. Se puede abordar casi cualquier tema, desde consejos sobre cómo criar a los niños hasta una interpretación profunda de los cambios en el estado de ánimo de las personas.

Estos portales confían en poder acumular cantidades de artículos que figuren prominentemente en los motores de búsqueda o que sean recomendados por otros sitios, y que atraigan lectores y publicidad. La gente está respondiendo. Associated Content y Helium dicen tener más de 100.000 suscriptores.

La distinción entre profesionales y aficionados se hizo todavía más difusa cuando Helium creó un sitio en el que cualquier editor, de medios digitales o impresos, puede encargar trabajos. Es allí donde Papple obtuvo más dinero, haciendo críticas de softwares y escribiendo sobre temas turísticos.

Un medio que ha estado buscando contenido entre los redactores de Helium es BostonNOW, un diario que se distribuye gratis en las terminales de transportes públicos de Boston. Hace poco le ofreció 40 dólares a alguien para que produjese una guía "completa" de complejos vitamínicos, que no superase las 350 palabras. El mismo día, un portal de aromaterapia ofreció 75 dólares por un informe de entre 750 y 1000 palabras sobre "los beneficios positivos y emocionales de las fragancias para todo el cuerpo".

Esas tarifas son mucho más bajas que las del mercado laboral y hay quienes sostienen que portales como Helium van a bajar los niveles de calidad del medio digital.

Mark Ranalli, fundador y director ejecutivo de Helium, responde diciendo que su portal no se propone quitar espacio a los periodistas y escritores profesionales, sino que simplemente desea darle espacio a personas que no tienen dónde exponer sus ideas.

"Mi vecina de al lado tiene un nivel de educación muy superior a la mayoría de los escritores freelance profesionales. Está en su casa, criando tres chicos, ¡pero fue a Harvard!", expresó Ranalli.

Agregó que a través de Helium desea sacarle provecho a sistemas rentables como el de Google, para difundir publicidad pertinente acompañando ciertos textos, explotando la enorme vitrina que ofrece la internet.

Algo parecido hace Wikipedia, la enciclopedia digital preparada por voluntarios, aunque sin publicidad. Mientras que el contenido de Wikipedia es retocado constantemente, las contribuciones a Helium permanecen intactas.

Esto implica que Helium puede tener, por ejemplo, 15 artículos sobre osos polares. Para simplificar las cosas, el portal le pide a sus contribuyentes, excluidos los autores de los artículos, que opinen cuáles son los mejores. Los que reciben más votos quedan arriba.

Buena parte del material de Helium es flojo o directamente malo, por no decir pésimo. Pero Ranalli dice que algunos contribuyentes son bastante buenos. Y que, a medida que el portal crece, la cantidad de personas que aportan material de buena calidad va en aumento.

Ranalli lanzó otro portal reservado para los mejores contribuyentes de Helium, que son recomendados a distintos medios. Si otros medios les compran artículos, Helium cobra una comisión del 20%.

Paul Lines, de Gran Bretaña, recibió tantos encargos que calcula ganar entre 5.000 y 10.000 dólares este año, dedicándole aproximadamente una hora diaria a temas que domina. Lines es un consultor de cuestiones comerciales y estudia terapia familiar. Escribe sobre cómo abrir un negocio propio y sobre relaciones sentimentales. También escribió algunos despachos sobre las elecciones estadounidenses.

"No veo por qué no puedo cobrar por hacer lo que me gusta", comentó.

Pat Stone, editor de una publicación sobre jardinería con un tiraje de 13.000 ejemplares, le paga lo mismo a los contribuyentes que consigue a partir de Helium que a los de afuera, 100 dólares por despacho. La diferencia, indicó, es que el sistema de calificaciones que usa Helium le permite saber cuáles son los mejores artículos.

"No tengo que leer 200 respuestas. Los lectores eligen los mejores y yo leo solo los diez primeros de la lista. Estoy encontrando buen material", dijo Stone.

El material a veces no tiene que ser tan bueno. Mike Bell, director ejecutivo de Software.com, una guía para compras por internet, dice que las opiniones de gente común a veces tienen más valor que las de profesionales.

"La gente no es tan exigente. A menudo prefieren oír lo que dice un usuario común y corriente sobre su experiencia (con un software), por más que la calidad de su comentario no sea tan alta", manifestó Bell.

Vuelve a paralizar a todo PANAMÁ, en esta 8va temporada


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