¿Qué puede hacer EU para frenar a Wikileaks? No mucho

WASHINGTON (AP). Estados Unidos se pregunta qué puede hacer desde el punto de vista legal, técnico o incluso militar para impedir que un grupo privado que opera a través de internet difunda información secreta sobre la guerra de Afganistán.

La respuesta es: no mucho.

El centro de esta polémica reside en la publicación en la página de WikiLeaks la semana pasada de un misterioso archivo de 1,4 gigabytes llamado "Póliza de Seguros".

El archivo está cifrado y es prácticamente imposible de abrir hasta que WikiLeaks difunda la clave. Empero, los especialistas sostienen que si hay una entidad que puede descifrarlo es la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en inglés).

El vocero del Departamento de Estado P.J. Crowley, preguntado al respecto, respondió que "¿Creemos que WikiLeaks posee cables adicionales? Lo creemos. ¿Creemos que esos cables son secretos? Lo creemos. ¿Y son cables del Departamento de Estado? Sí".

El vocero de Wikileaks en Berlín, Daniel Schmitt, dijo el sábado que los nuevos documentos secretos que su organización se dispone a difundir harán que el público entienda mejor la guerra en Afganistán.

"Esperemos que con esa comprensión, el escrutinio público influya a los gobiernos a desarrollar mejores políticas", dijo Schmitt a la AP.

Además, Schmitt negó que la difusión de los documentos amenace los intereses de seguridad de Estados Unidos.

Presumiendo que los documentos contengan información tan confidencial que pueda amenazar la seguridad nacional en caso de ser difundida, Estados Unidos debe sopesar varias alternativas, según los especialistas.

Primero, desde el punto de vista legal, es seguramente muy poco lo que pueda hacer el gobierno estadounidense para impedir que WikiLeaks difunda la información.

Ya que el redactor jefe de WikiLeaks, Julian Assange, es un extranjero que reside en otro país, no está claro que sea aplicable el derecho estadounidense, opinó el abogado Marc Zwillinger, ex fiscal federal encargado de delitos cibernéticos.

Segundo, al parecer WikiLeaks usó un software de muy avanzado diseño que requiere una complicada y larga secuencia electrónica numérica, llamada llave de 256 bits, para acceder al archivo.

La mejor forma de descifrar semejante clave es mediante el uso del llamado "ataque de fuerza bruta", que significa en resumidas cuentas usar todas las combinaciones posibles, dijo Herbert Lin, especialista en cibernética y erudito en criptografía del Consejo Nacional de Investigaciones de la Academia Nacional de Ciencias.

Al contrario que la clave de acceso de 6 u 8 caracteres que la mayoría de la gente usa a diario, una clave de 256 bytes equivale a una contraseña de 40 a 50 caracteres, según Lin.

El científico explicó que si se necesitara 0,1 nanosegundo para probar una clave, y si se usaran 100,000 millones de computadoras para analizar las posibles variaciones de ese número, "sería necesaria la capacidad de todos esos computadores durante una cantidad de segundos de 10 a la 56ta potencia, es decir, el número 1 seguido por 56 ceros" para probar todas las posibilidades.

"La edad del universo es de 10 a la 17ma potencia en segundos", dijo Lin. "Esperaríamos mucho tiempo a que el gobierno estadounidense u otro descifrara el archivo mediante la fuerza bruta".

¿Podría la NSA, conocida por sus supercomputadoras y su habilidad para escuchar conversaciones de todo tipo, vulnerar un código tan impenetrable?

Todo depende de cuánto tiempo y esfuerzos técnicos decida dedicar a la tarea, opinó el investigador James Bamford, autor de un libro sobre la agencia.

El organismo posee el mayor número de supercomputadoras en el mundo. Y las autoridades federales sabían desde hace tiempo que WikiLeaks tenía información secreta y confidencial a su disposición.

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