Cada vez es más difícil toparse con un auto defectuoso

DETROIT ( AP). Ahora parece ser el mejor momento de comprar un automóvil: es menos probable que los compradores, con el paso de los años, se den cuenta que adquirieron un vehículo que dejó asomar sus defectos.

En los últimos cinco años, la competencia global ha obligado a las compañías fabricantes de automóviles a mejorar la calidad y confiabilidad de sus vehículos, desde subcompactos baratos hasta camionetas de lujo súper equipadas.

El recién descubierto énfasis en la calidad significa menos problemas para los propietarios. También significa más opciones para los compradores, quienes pueden adquirir un auto estadounidense o surcoreano sabiendo que deberá comportarse como un vehículo japonés.

Con pocas excepciones, los autos están tan parejos en cuanto a confiabilidad que está resultando más difícil a las compañías cargar al consumidor un cobro adicional. Así que los fabricantes están tratando de diferenciarse con diseños exteriores impecables y más ventajas de producto, como interiores lujosos, varias bolsas de aire, computadoras en el panel de instrumentos y controles digitales.

" Es un gran momento para ser un comprador", dijo Jesse Toprak, vicepresidente de tendencias de la industria para el cibersitio TrueCar.com. " Realmente no se puede errar de muy mala manera en términos del vehículo que se haya elegido", afirmó.

El énfasis reciente en la calidad ha cerrado la brecha entre mejor y peor de la industria. En 1998, J. D. Power and Associates, empresa que encuesta a propietarios sobre los problemas con sus autos después de tres años, encontró un promedio de 278 problemas en la industria por cada 100 vehículos. Para este año, la cifra cayó a 132.

En 1998, el auto más confiable tuvo 92 problemas por cada 100 vehículos, mientras que el menos confiable tuvo 517, una diferencia de 425. Este año la diferencia se cerró a 284 problemas.

" No tenemos chatarras absolutas como antes", dijo Dave Sargent, vicepresidente automotriz de J. D. Power. Casi todos los fabricantes están mejorando en calidad, pero aquellos que están en el fondo de las clasificaciones están mejorando más rápidamente que quienes están en la cima, dijo Sargent.

La competencia ayuda a los consumidores al proporcionarles más opciones y más automóvil por su dinero. Algunos ejemplos:

_ Compactos: Solía ocurrir que Corolla de Toyota y el Civic de Honda eran mejores que el resto por mucho, pero cuestan más. Sin embargo, el nuevo Cruze de Chevrolet y los muy mejorados Elantra de Hyundai y Focus de Ford están dando a los consumidores otras alternativas.

El Cruze, que salió al mercado en 2010, es mucho mejor que el auto al que reemplazó, el Cobalt. GM vendió el año pasado 231.000 autos Cruze para superar al Civic en el segundo lugar y acercarse a 9.000 del Corolla, el sedán compacto más vendido en Estados Unidos.

_ Autos medianos: El Camry de Toyota y el Accord de Honda eran los dominantes. Sin embargo, el Fusion de Ford, el Altima de Nissan y el Sonata de Hyundai le están afectando las ventas. El Camry mantuvo el año pasado el título, obtenido hace mucho tiempo, como el más vendido en Estados Unidos, pero Altima y Fusion superaron al Accord, que normalmente ocupaba el segundo lugar.

Además, el precio adicional que se pagaba por los Hondas y Toyotas casi se ha desvanecido en los autos medianos. Al igual que con los autos pequeños, la gente prefiere pagar más si el auto tiene más equipo estándar o más opciones.

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