Uruguay sigue generando pocas jugadas de gol en el Mundial

El poder de un solo gol puede desencadenar una serie de sucesos. Luis Suárez lo demostró el miércoles, con un tanto que simultáneamente puso a Uruguay y a Rusia en los octavos de final de la Copa del Mundo, y condenó a la eliminación a Arabia Saudí y Egipto.

Pero a medida que avanza la Celeste a instancias más desafiantes, un gol podría tener efectos menos significativos, y a su experimentado técnico le empieza a inquietar la situación.

La selección uruguaya se clasificó a los octavos de final al ganar sus dos primeros encuentros del Mundial, algo que no conseguía desde Suiza 1954. A pesar del logro de sobrevivir a la etapa de grupos por tercer torneo consecutivo, hay algo que le falta a esta nueva versión uruguaya, algo inconcebible cuando presume a Edinson Cavani y Suárez en su delantera: Goles.

Uruguay ha cosechado idénticos triunfos por 1-0 sobre Egipto y Arabia Saudí, que se ubican respectivamente en el 45to y 67mo puesto en el ranking de la FIFA. La falta de gol es preocupante. Y la evidente incapacidad para generar opciones con el balón en juego podría ser motivo de alarma.

Las dos anotaciones que tiene la Celeste en Rusia 2018 han llegado a balón parado. En su presentación, José Giménez marcó de cabeza un cobro de tiro libre que centró Carlos Sánchez al área para decretar la victoria charrúa en el último minuto. El miércoles en Rostov del Don, Uruguay repitió la fórmula con un tiro de esquina de Sánchez que terminó, primero, en el botín derecho de Luis Suárez, y después en las redes.

Para el técnico Óscar Washington Tabárez es un tema que atender, pero no uno que le reste horas de sueño... todavía.

“Lo único que me sorprendió en el partido fue el bajo nivel que tuvo mi equipo en el primer tiempo y lo comparo con cosas que hemos hecho anteriormente y estuvimos muy lejos de lo normal”, sentenció.

Tabárez está consciente de que lo más difícil del torneo, un duelo ante el anfitrión Rusia, y un posible cruce en octavos con España o Portugal, está por venir. Para entonces, debe encontrar la manera de no depender del balón detenido. Sigue buscando la fórmula.

En ambos encuentros del torneo, Tabárez ha utilizado sus tres sustituciones para ajustar el medio campo, con opciones que van desde el experimentado Sánchez, a una infusión de juventud con Lucas Torreira y Nahitan Nández, dos de los jugadores más jóvenes en el plantel.

“Fueron movimientos tácticos, en el primer tiempo nos preocupó mucho porque pasaba el tiempo y no encontrábamos la manera de jugar en cancha rival y crearle problemas defensivos a Arabia”, dijo Tabárez. “No insistimos con lo que nos estaba dando resultado, que eran los pases largos”.

El ingreso de los reemplazos generó cierta mejoría, pero sin que Uruguay capitalizara mayor cosa, por lo que la calidad de Suárez y Cavani sigue luciendo desperdiciada.

“Hay que buscar otros métodos, sobre todo con los puntas que tenemos”, puntualizó el estratega.

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