Tras salida prematura, el futuro de Alemania inicia ahora

Joachim Loew fracasó estrepitosamente en su apuesta de combinar la experiencia de previos campeones mundiales con prometedores jóvenes talentos. Pero el futuro no deja de ser prometedor para Alemania.

La todapoderosa Mannschaft, fuerza dominante de los últimos años en el fútbol de selecciones, fracasó rotundamente en la fase de grupos de la Copa Mundial, y nadie lo vio venir. En especial después de que el equipo ganó la Copa Confederaciones el año pasado con un equipo rejuvenecido y repleto de talento y se clasificó a Rusia con una marca perfecta de 10 victorias.

Pero este mes nada le salió bien a Loew. Alemania, que había alcanzado al menos las semifinales de todos los torneos importantes que disputó desde 2006, se fue a casa tras una humillante derrota 2-0 ante Corea del Sur, sin poder superar la primera ronda de una Copa del Mundo por primera ocasión desde 1938.

Habían señales de que algo no andaba bien en los meses previos: encajaron goles en sus últimos cinco fogueos e incluso perdió 2-1 ante Austria a principios de mes.

En Rusia, los alemanes tuvieron un inicio terrible al perder 1-0 con México, y su torneo terminó aún peor después de que el gol de Toni Kroos en tiempo añadido ante Suecia les dio la falsa impresión de que finalmente habían puesto las cosas en orden.

Cualesquiera que sean las razones, la verdad es que Alemania nunca jugó como un equipo en Rusia y la derrota con Corea del Sur marcó el final de una época de gloria. Fuera de los destellos de grandeza de Kroos, a los jugadores de Loew les faltó intensidad y espíritu de equipo. Se vieron torpes y, durante grandes lapsos, carentes de ideas. Lo que es todavía peor, fueron incapaces de generar una reacción el miércoles cuando se les informó que Suecia había tomado la ventaja ante México en el otro partido del grupo, lo que significaba que necesitaban marcar al menos un gol para clasificarse.

“No la merecíamos (la clasificación a octavos)”, dijo el portero Manuel Neuer. “En la segunda ronda todos hubieran querido enfrentarnos. ¿Cómo vamos a ser peligrosos para un rival si no estamos jugando bien? Dimos una mala impresión en los tres partidos. No puedo responder qué fue lo que sucedió. Debemos asumir la responsabilidad. Fracasamos, fracasamos juntos”.

Después de tantos logros, a nivel de clubes o selecciones, a los campeones mundiales de 2014 les faltó el hambre de triunfo que caracterizó su actuación en Brasil, en donde vapulearon 7-1 a los locales en su camino al título. También hubo rumores de una división interna entre los campeones de la Copa Confederaciones y los ganadores del Mundial, y tampoco ayudó el escándalo a menor escala de la imagen de Mesut Ozil e Ilkay Gundogan posando para una fotografía con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

Loew, quien cuenta con el respaldo de la federación alemana y con contrato hasta el proximo Mundial, no ha descartado dejar el puesto tras la debacle. En todo caso, con la nueva generación de talento que tiene a disposición, cuenta con los recursos para remozar el equipo.

Es prematuro dar por hecho que la vieja guardia, encarnada en Ozil, Thomas Mueller, Sami Khedira y Jerome Boateng _ todos lejos de su mejor versión en Rusia _ renunciarán a la selección en los próximos meses.

Pase lo que pase, Loew o el próximo entrenador alemán tendrá que darle alas a Nikas Suele, Timo Werner, Leon Goretzka y Julian Brandt, quien deben sacar experiencia del fiasco en Rusia.

También está Leroy Sane, el delantero que Loew descartó de la convocatoria tras una temporada en la que anotó 10 goles y dio 15 asistencias en 27 partidos con el Manchester City de la Liga Premier inglesa. Sane estará en los planes para futuro junto a varios de los integrantes de la Sub21 que se consagró en el campeonato europeo el año pasado.

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