Nadia Comaneci, de gimnasta perfecta a mujer activa

PEKIN (AFP) - La reina de los Juegos de Montreal en 1976, Nadia Comaneci, se ha convertido en una mujer activa que se divide entre sus actividades en América y sus actos benéficos en su Rumanía natal, mientras sigue de cerca la gimnasia, sobre todo en este año olímpico.

"Entre los contratos de patrocinadores, los discursos de motivación, mi fundación y mi vida familiar, la verdad es que no tengo tiempo para aburrirme. ¡Y voy a Pekín para ser comentarista de Televisa, un canal mexicano!", explicaba Comaneci no hace mucho, de paso por Bucarest.

Gracias a su reputación y probablemente también a una sonrisa digna de los mejores anuncios publicitarios, han sido numerosas sus apariciones en televisión, como en el reality 'Celebrety Apprentice' del millonario Donald Trump, del que fue expulsada con un "Te adoro pero estás despedida".

"No era un show para mí porque es el tipo de programa en el que hay que ser 'mean' (malo), algo que yo no puedo hacer", confiesa ahora la legendaria gimnasta, que a sus 46 años tiene unas formas más generosas pero el mismo porte orgulloso que la niña del 10 perfecto de Montreal.

Entre sus estancias en su casa de Norman (Oklahoma), donde conserva sus nueve medallas olímpicas, cinco de ellas de oro, y en la de Venice Beach (California), Comaneci regresa a menudo a Bucarest, de donde huyó un mes antes de la Revolución de 1989.

Fue en la capital rumana donde a finales de 2007 creó la Fundación Comaneci para apoyar a jóvenes deportistas rumanos y que financia este año la construcción de una policlínica donde "huérfanos y niños de familias desfavorecidas tendrán acceso a la sanidad y también podrán aprender inglés, estudiar, ser alimentados..."

"Se ha hablado mucho del problema de los niños en Rumanía. Era hora de actuar porque esos niños se merecen una vida mejor", explica la madre del pequeño Dylan-Paul ("porque su padre era fan de Bob Dylan y porque Paul es igual en rumano y en inglés").

Su aura y sus actividades tentaron a los partidos políticos rumanos pero para Nadia el 'no' es categórico. "Quiero hacer cosas por Rumanía pero no mediante la política. No me interesa, es demasiado complicado", repite.

Nadia Comaneci no ha dejado nunca de seguir con atención la evolución de su deporte y, junto con su esposo el ex campeón norteamericano Bart Conner, dirige una academia de gimnasia en Oklahoma.

Aunque confía en que sus jóvenes compatriotas no volverán con las manos vacías de Pekín, sabe que el título por equipos estará "entre Estados Unidos, Rusia, Rumanía y, por supuesto China, que estará en casa" y que habrá que "tener un día de suerte".

¿Como le sucedió a ella en 1976? "Sin falsa modestia, estaba tan por encima de las demás que podría haber ganado aunque me hubiera caído, pero ahora hay muchísimas gimnastas de grandísimo nivel", asegura Miss "Perfect 10".

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