Packers y Steelers tienen mastodontes de 135 kilos

ARLINGTON, Texas, EU ( AP). Casey Hampton tiene un peso registrado de 147 kilos (325 libras), pero la forma en que su camiseta se estira alrededor de su bíceps y su panza sugiere que la cifra real es mayor.

Cuando se le pregunta cuál es su peso en realidad, el tackle de los Steelers dice: " Es de 300 (libras, 136 kilos) y cambia. Cambia mucho".

Hampton es uno de 26 jugadores en los rosters de Green Bay y Pittsburgh para el Super Bowl que hacen temblar la báscula con pesos superiores a los 136 kilos (300 libras), una cifra increíblemente alta que es aún más sorprendente al colocarla en un contexto histórico.

El primer equipo de Green Bay en llegar a un Super Bowl hace 45 años no tenía a nadie que pesara más de 120 kilos (265 libras).

Por otro lado, Mean Joe Greene, de 125 kilos (275 libras), era el jugador más pesado de los Steelers cuando ganaron su segundo de seis campeonatos en 1976.

Todo este descomunal tamaño en la actualidad fue sujeto de abundantes bromas el martes durante el día de la prensa previo al Super Bowl, una jornada tan buena como cualquier otra para celebrar todos los excesos que ofrece este deporte estadounidense enormemente popular.

Pero también trae consigo algunas preguntas incómodas: ¿Cómo fue que estos señores adquirieron ese enorme peso? Y, ¿es saludable para ellos?

" En términos de comida, sí, comen toneladas de alimentos durante sus carreras y se ponen muy grandes", dijo el dietista Michele Macedonio, que ha trabajado para los Bengals de Cincinnati. " Y si no hacen algo para regresar a su peso saludable, entonces tienen una tasa de enfermedades muy elevada".

En cuanto a los que están utilizando algo más que los alimentos para subir de peso, bueno, esa es una estadística que casi con toda seguridad no será cuantificada adecuadamente.

El suplemento creatina ayuda a estimular el crecimiento muscular y desde hace tiempo ha sido considerado una parte integral del régimen de cualquier jugador de la NFL para desarrollar su musculatura. Pero incluso esa sustancia tiene sus límites, mientras que la tasa de crecimiento en el cuerpo de los jugadores _aún más notoria cuando los periodistas caminan entre ellos en el día de la prensa, en que no están cubiertos con sus hombreras y cascos_ ha sido más o menos exponencial.

De acuerdo con estadísticas proporcionadas a The Associated Press por Stats LLC, había un jugador de 136 kilos en la liga en 1970, tres en 1980, 94 en 1990, 301 en el 2000 y 394 al comienzo de la temporada pasada.

Mientras tanto, la NFL no efectúa exámenes para detectar el uso de la hormona de crecimiento humano, y tiene una lista de sustancias prohibidas que la gente que opera programas similares estilo olímpico considera risiblemente corta.

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