Del Potro y Murray no se guardan mucho cariño

NUEVA YORK (AP). Juan Martín Del Potro no tiene un buen recuerdo de la primera y única vez que se topó con Andy Murray.

Rivales de cuartos de final, mañana miércoles. en el Abierto de Estados Unidos, Del Potro y Murray protagonizaron un altercado cuando se midieron en mayo en el Masters de Roma.

El británico Murray aseguró que Del Potro profirió un insulto a su madre, Judy, que le alentaba desde las tribunas del Foro Itálico.

Del Potro por poco y no golpeó a Murray con un pelotazo en la cabeza en el transcurso del segundo set. El argentino terminó abandonando el partido --y llorando por una dolencia en la espalda--- cuando perdía 5-7, 6-4, 1-0,

Está claro que no se profesan mucha simpatía, pero se respetan.

"Tenemos un pique desde chicos. No sé si es por la rivalidad Argentina-Inglaterra", respondió Del Potro ante una pregunta sobre su pasado con Murray.

"Lo conozco desde que éramos jovencitos. La verdad es que es algo que no me afecta", indicó Murray. "Nunca fui su amigo. No necesito ser su amigo ahora".

A todas luces será un duelo picante, en el que Murray por su condición de sexto cabeza de serie parte como el favorito.

Será uno de estilos opuestos, y el triunfador accederá a una instancia de semifinales que les será desconocida en Grand Slams.

Murray es más creativo y Del Potro puede esperar a un rival que cubre toda la cancha, capaz de devolver con slices, voleas y diversos ángulos.

"Es muy inteligente para jugar", reconoció Del Potro. "Quizás me desgaste todo el físico que me queda porque sabe jugar bien al tenis".

Pero Murray también es propenso a la irregularidad, como evidenció su inesperada derrota ante el taiwanés Lu Yen-hsun en la primera ronda de los Juegos Olímpicos de Beijing.

El saque y una potente derecha son las armas preferidas de Del Potro, quien mide 1,98 metros.

"Se desplaza muy bien para ser tan alto. Lo hace todo bien. Tiene un excelente revés cruzado, a todo le pega fuerte y no comete muchos errores", dijo Murray.

A favor de Del Potro rema el que se encuentra con la confianza por todo lo alto, inmerso en una impresionante racha de victorias.

Arrastrando dolencias, la temporada de Del Potro comenzó a los tumbos con muy poco que mostrar en cuanto a resultados. Pero la segunda mitad del año ha sido sencillamente espectacular, escalando del puesto 65 al 17 en menos de dos meses.

En un hecho inédito, ganó sus primeros cuatro títulos de manera sucesiva a partir de su consagración en Stuttgart.

Su racha de 23 victorias es la segunda más prolongada de la temporada, sólo eclipsado por las 32 de Rafael Nadal.

Parte del crédito por el giro de 180 grados radica en el cambio de entrenador que hizo en marzo, cuando Franco Davín tomó esa responsabilidad. Davín fue el entrenador del también argentino Gastón Gaudio cuando éste ganó el Abierto de Francia hace cuatro años.

"Ahora, es loco verme en cuartos, pero con todo lo que vengo haciendo es más normal", valoró Del Potro. "Me cuesta darme cuenta de lo que está pasando".

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