US Open: Del Potro jugó con una "raqueta de acero"

NUEVA YORK (AP). Roger Federer no pudo ser más correcto y caballeroso con Juan Martín Del Potro, su verdugo ayer lunes en la final del Abierto de Estados Unidos.

"A Juan Martín le tengo que felicitar por un torneo increíble", dijo el suizo tras perder por 3-6, 7-6 (5), 4-6, 7-6 (4), 6-2 ante el argentino. "Mi torneo también fue fenomenal, pero él suyo fue superior".

El número uno del mundo reaccionó con entereza por la derrota, apenas su sexta en 21 finales de torneos del Gran Slam.

Se quitó el sombrero por la actitud del Del Potro, capaz de remontar un partido en el que se vio abajo tras los primeros tres sets para bautizarse como campeón de un Slam en su primer intento.

"Realmente es impresionante lograr conseguirlo en tu primera final. Hay que darle todo el crédito, porque no es nada fácil de conseguir y especialmente contra alguien como yo, con tanta experiencia", dijo Federer. "Creo que no es fácil cargar una raqueta de acero".

Tal fue la magnitud de la consagración para un gigante de 1,98 metros y que recién la próxima semana cumplirá los 21 años.

Tras una mal primer set, en el que reconoció que los nervios pudieron más, Del Potro simplemente no se dejó intimidar por los laureles de Federer, quien esta temporada estableció el récord de más majors conquistados al levantar su 15to en Wimbledon.

Lo llamativo fue que una de las claves que incidieron en la definición del duelo fue que el veterano de 28 años --con 188 triunfos en partidos de los Slams-- fue quien perdió la compustura cuando no se debía.

Se trata algo que nunca se ve, principalmente por el momento en el que usó una palabra soez en un cruce de palabras con el juez de silla Jake Garner cuando éste accedió a la revisión de una pelota dudosa en la raya tras un pedido del argentino que se demoró varios segundos.

También se ofuscó en el segundo set, cuando aventajaba 5-4 y con el saque. Luego que se cantara largo un forehand, Del Potro solicitó el uso de la tecnología Hawk Eye y la misma le dio la razón.

Federer no podía creerlo y no paró de mirar la marca en la pista azul, incluso en el siguiente game. Del Potro le quebró el servicio, procedió a ganar el tiebreak y niveló el partido.

"Creo que a la larga esa pelota me costó el partido", indicó Federer.

También se lamentó en no haber cerrado la puerta en ese parcial: "pensé que lo tenía todo bajo control durante los primeros dos sets, nunca debí haber malogrado tantas oportunidades".Pero el tono de Federer no era de decepción, después de todo este ha sido un año lleno de satisfacciones tanto profesionales como personales.

Finalmente pudo colocar en su vitrina el título de Roland Garros y así amasar la colección completa de Slams. También eclipsó la marca de más majors ganados, en manos de Pete Sampras, cuando posteriormente se impuso en Wimbledon para levantar el 15to campeonato.

A esto se sumó el convertirse en padre por primera vez con el nacimiento de sus hijas mellizas, y a menudo presumía con sus historia sobre cómo aprendió a cambiar pañales.

Por eso la derrota ante Del Potro no le dolió tanto como cuando acabó llorando en enero al perder ante Rafael Nadal la final del Abierto de Australia.

"Esta es fácil de asimilar porque he tenido un verano increíble. Lo intenté todo. No me salieron las cosas y dejé ir oportunidades", sostuvo. "Está bien. La vida sigue, no es ningún problema"."Ahora mismo estoy fundido. Sólo quiero tomarme un descanso", manifestó.

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