Wimbledon: Federer bate a Roddick y conquista su 15to Slam

WIMBLEDON, Inglaterra (AP) — Roger Federer rompió la barrera de más títulos de Grand Slams en la historia al conquistar el domingo el 15to de su carrera al vencer 5-7, 7-6 (6), 7-6 (5), 3-6, 16-14 a Andy Roddick en una interminable final de Wimbledon.

El suizo se alzó por sexta ocasión la corona en la Catedral del tenis, un triunfo que le permite recuperar la condición de número uno mundial y también cimentar su reputación como tal vez uno de los grandes jugadores de la historia.

Todo diametralmente opuesto a su amarga experiencia de hace un año en el que perdió su torneo y su aureola de invencibilidad quedó hecha jirones.

En un partido que duró 4 horas y media, Federer sirvió un total de 50 aces y su único quiebre de servicio fue en el último game de un quinto set que a ratos dio la impresión que nunca iba a finalizar. Tras responderle a todo lo que tiraba Federer, Roddick lo dejó ir con una floja devolución de derecha que se fue afuera.

Federer vuelve a reinar en el césped de Wimbledon, luego que el año pasado sucumbió en cinco sets en una épica final ante Rafael Nadal. El español no pudo defender su título debido a una lesión en la rodilla.

Los 15 títulos de Slams de Federer eclipsan la marca que compartía con Pete Sampras, quien ganó su 14to trofeo de los grandes en su último duelo en el Abierto de Estados Unidos en 2002.

Sampras, siete veces campeón de Wimbledon, estuvo presente en el Tribuna Real del All England Club para observar el histórico logro de Federer, junto a los legendarios Bjorn Borg y Rod Laver.

"Pistol Pete", quien viajó desde California, no había vuelto a Wimbledon desde la última vez que jugó en 2002.

"Lo lamento Peter, traté de lo mejor para contenerlo", dijo Roddick en la presentación de trofeos.

Cuando se produjo el momento de la victoria, Federer pegó un brinco y azotó la red con su raqueta. Roddick tiró la suya a un lado y ambos se fundieron en un abrazo en la red.

Federer levantó el trofeo, le estampó un beso y se lo puso cerca del pecho.

"La verdad es que no es la clase de objetivo que uno de plantea de niño, pero esto es tremendo. Es una gran carrera y un mes fuera de serie", dijo Federer. "Es algo increíble. No juego para estar batiendo récords. Pero es sin duda uno de los mejores que uno puede ser dueño".

Dirigiéndose a Sampras, Federer dijo: "Muchas gracias por haber venido. Sé que es un viaje largo, pero eres miembro del club y queremos verte aquí. Es un placer enorme poder jugar frente a tantas leyendas".

Federer se convirtió además en apenas el tercer tenista en ganar seis veces el campeonato de Wimbledon, con Sampras y William Renshaw como ganadores de siete cada uno.

Sampras considera a Federer como el mejor de la historia.

"Tengo que reconocerlo", dijo. "La crítica dice que es Laver y que Nadal le ha ganado algunas veces en los grandes. Los ha ganado todos, son 15 ahora, y va ganar más aquí. En lo que a mi respecta es el mejor".

"Es un fenómeno", añadió Sampras. "Sólo tiene 27 años. Aquí será candidato por varios años más, en el Abierto de Estados Unidos y todos los demás. Si sigue saludable, puede llegar a los 18, 19. Ya era una leyenda. Ahora es un ícono".

Para Federer, el desenlace fue diferente al del año pasado, en el que no pudo con Nadal.

"No se me escapa que Rafa no pudo jugar", dijo Federer. "Lamentablemente las lesiones son parte del juego, pero me alegra llegar al primer puesto del ranking mundial al ganar aquí, porque este es el torneo más importante de todos. Me fascina jugar aquí"

La final fue la más prolongada de un Grand Slam al cubrir 77 games, dejando atrás el récord de 71 jugados en 1927 en Australia. También fue el quinto set más largo en la historia de una final masculina de un Slam, eclipsando los 20 games de 1927 en Roland Garros.

"Fue un partido loco con un desenlace increíble. La cabeza me sigue dando vueltas", dijo Federer.

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