El atletismo refuerza sus controles para evitar dopaje en Moscú-2013

MOSCÚ (AFP). El escándalo del pasado mes por los controles positivos de los velocistas Tyson Gay y Asafa Powell hizo temblar los cimientos del atletismo antes del Mundial de Moscú, que ha intentado blindarse contra el dopaje con un programa reforzado a la caza de los tramposos.

Para esta decimocuarta edición del evento (10-18 agosto), la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) sigue la línea de la pasada edición del Mundial de Daegu-2011, cuando se tomaron muestras sanguíneas de todos los atletas presentes en el evento.

Fue la primera vez que casi 2.000 atletas se sometían a un seguimiento de sus parámetros sanguíneos en las mismas condiciones en un gran evento deportivo y Moscú-2013 incidirá en esa línea, en el marco del pasaporte biológico de cada participante, donde se incluyen sus parámetros habituales y pueden detectarse modificaciones anormales de los mismos, posibles reveladoras de dopaje.

La IAAF comunicó que con su programa antidopaje reforzado pretende dar caza a los atletas que recurran a sustancias y métodos prohibidos, como podrían ser "el uso de EPO o de manipulación sanguínea en las disciplinas de resistencia, pero también el uso de esteroides u hormona de crecimiento en las otras disciplinas de fuerza y velocidad".

Los resultados sospechosos de los primeros análisis en el lugar darían pie a un control de orina del deportista en cuestión, especialmente en la búsqueda de EPO, o a nuevos análisis de sangre.

Las pruebas sanguíneas se acompañarán de los tradicionales análisis de orina, que serán unos 500, durante y fuera de la competición.

Siguiendo el sistema llevado a cabo desde el Mundial de Helsinki-2005, las muestras se conservarán durante un tiempo largo, a la espera de que nuevos avances científicos permitan detectar nuevos casos que en un primer momento hubieran pasado desapercibidos.

El laboratorio antidopaje de Moscú, la referencia para este Mundial, está acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y sus expertos también llevarán a cabo el control de otros grandes eventos, como los Juegos Olímpicos de Sochi, en febrero de 2014.

Contarán además con la supervisión de dos expertos de la IAAF, el profesor Martial Saugy y el doctor Neil Robinson, del laboratorio antidopaje de Lausana.

Pero el proceso de lucha antidopaje no comienza con el Mundial, sino que antes se ha estado trabajando para que los atletas que lleguen a la línea de salida estén limpios.

El estadounidense Gay y el jamaicano Powell, dos de los velocistas estrella, no estarán en Moscú después de dar positivo en controles efectuados por las agencias antidopaje de sus respectivos países, la USADA y la JACADO.

"La credibilidad de nuestro programa antidopaje, y de nuestro deporte el atletismo, se refuerza, y no debilita, cada vez que somos capaces de descubrir un nuevo caso, y tenemos el pleno apoyo de todos los atletas, entrenadores y responsables que creen en un deporte limpio", dijo Nick Davies como portavoz de la IAAF tras conocerse ambos casos.

Antes del Mundial de Daegu-2011 ya se conocieron otros positivos importantes, como el del velocista jamaicano Steve Mullings, y antes de la anterior cita, en Berlín en 2009, se descubrió a otros jamaicanos, entre ellos Yohan Blake -campeón mundial de 100 metros en 2011-, que fue suspendido tres meses por un estimulante, la metilhexanamina.

El objetivo en muchos casos de esa intensificación de los controles previos es evitar que luego el dopaje modifique después del evento los resultados del Mundial. En Londres-2012, la única medalla de oro retirada por dopaje fue la de la lanzadora de bala bielorrusa Nadzeya Ostapchuk.

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