Pese a derrota en cuarto juego, el Magic espera remontar

ORLANDO, Florida (AP). El entrenador del Magic de Orlando, Stan Van Gundy, no duerme bien, incluso cuando las cosas le salen bien a su equipo.

Van Gundy tuvo una noche en vela después que su equipo falló desde la línea de tiros libres en el cuarto juego de la final de la NBA contra los Lakers de Los Angeles, que ahora están a ley de un triunfo de su 15to título.

Ese cuarto partido de la serie por el campeonato de la NBA, que Orlando dejó escapar con sus fallas en tiros de castigo, un horrible tercer período y una cuestionable estrategia en los últimos momentos del encuentro, seguramente seguirán como fantasmas a Van Gundy en los próximos días, o quizás años.

Con apenas unas horas para reflexionar qué fue lo que falló el jueves por la noche en el partido que ganaron los Lakers por 98-91 en período de prórroga, Van Gundy, quien prefirió que su equipo no cometiera una falta cuando tenían tres puntos de ventaja en los últimos segundos del partido, le preguntaron si el descanso de la noche le había permitido aclarar sus ideas.

"La idea de un buen sueño reparador está muy lejos de la realidad", dijo el entrenador en una conferencia telefónica.

Al tener ventaja 87-84 con 11,1 segundos por jugarse, el Magic permitió que Derek Fisher, el jugador más espigado de Los Angeles y el mejor tirador, avanzara hasta la parte final de la cancha y lanzara un triple para empatar el partido cuando quedaban 4,6 segundos por jugarse.

Fisher, quien clavó un puñal a las esperanzas del Magic, y quizás en su temporada, encestó otro triple en la prórroga, y conectó su tiro por encima de la marca del escolta de Orlando Jameer Nelson, quien reaccionó tarde a la penetración de Fisher.

Durante un tiempo muerto y después de que el central del Magic Dwight Howard había acertado los dos tiros libres más importantes de su joven carrera, Van Gundy le dijo a su equipo, luego de acertar apenas 22 de 37 lanzamientos desde la línea, que no cometiera faltas. Queda mucho tiempo, creía Van Gundy y no había que hacerlo con Kobe Bryant al acecho.

Van Gundy no quiso arriesgarse a más tiros libres fallados y eso le dio a los Lakers más oportunidades.

Sin embargo, el entrenador se mantendrá firme con su estrategia.

"Lo he repasado mentalmente una y otra vez", dijo Van Gundy en momentos en que los equipos tomaron un receso de dos días antes del quinto partido, programado para el domingo.

"Es fácil decir ahora '¿hubiera deseado haber cometido faltas en lugar de conceder el partido?' Sí, pero aún creo que cuando quedan 11 segundos en un partido se pueden cometer faltas en esa situación. Lo pongo de esta manera: Uno siempre tiene motivos para arrepentirse, y de verme ante la misma situación otra vez y con 11 segundos por jugarse, aún así les diría que no cometan faltas", agregó.

Sin embargo, el Magic no se puede dar el lujo de pensarlo detenidamente, pues tienen mucho que remontar.

Los Lakers, a una victoria de su 15to campeonato en su historia, son el 30mo equipo que ha sacado una ventaja de 3-1 en la serie por el campeonato, y los otros 29 que lo hicieron terminaron coronándose.

Sin embargo, Van Gundy cree que su equipo, que ha llevado en dos ocasiones a los Lakers a los períodos adicionales y a los aficionados de Orlando a una temporada plagada de nerviosismo y emociones de la misma manera como se viven los juegos mecánicos del cercano parque de diversiones de Disney World, es capaz de lograr una remontada histórica.

"No es como si estuviéramos en una situación en la que sintiéramos que no podemos jugarle a los Lakers y que no creamos que podemos ganar o algo así. Nuestro nivel de confianza estará alto y nuestros chicos han demostrado una gran resistencia todo el año y espero que juguemos muy bien el domingo", manifestó el entrenador.

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