El Trío de Oro lleva a los Celtics a su 17ma corona

BOSTON (AP). Kevin Garnett y Ray Allen vinieron a Boston para ganar un campeonato. Lo cierto es que nunca lo habrían conseguido si Paul Pierce no hubiese permanecido con el equipo

Al compás de esas tres luminarias, los Celtics se enfilaron a su 17ma corona, un récord en la NBA, al vapulear 131-92 a los Lakers de Los Angeles en el sexto partido de la serie final.

Y ese fue el motivo por el cual Garnett y Allen fueron contratados hace un año. También fue la razón de que Pierce se quedó.

"Lo dijimos desde el primer día, 'este es el equipo de Paul'", declaró Garnett. "Ray y yo no teníamos problemas con ello".

Pierce anotó 17 puntos y repartió 10 asistencias en el partido decisivo y se consagró como el Jugador Más Valioso de la serie.

Garnett colaboró con 26 puntos y 14 rebotes, mientras que Allen --recién había llegado de un viaje desde la costa oeste-- también encestó 26 points. Allen, además, coló siete triples, igualando el récord en una serie final.

Fue el primer título para cada uno, y el primero para el equipo más laureado de la liga desde que el trío conformado por Larry Bird, Kevin McHale y Robert Parish obtuvo la 16ta corona en 1986. Danny Ainge era el armador de ese equipo y el gerente general del que el año pasado sólo ganó 24 partidos y 66 en la actual, el repunte más notable en la historia de la NBA.

"De donde estabamos hace un año, en mi propia situación, hasta estar aquí festejando con mis compañeros, coronando lo que fue un año grandioso", dijo Pierce al dirigirse a la afición tras recibir el trofeo de Más Valioso. "Todos me apoyaron en los momentos difíciles. Sé que no tuvimos muchos años buenos, pero ustedes me apoyaron, y aquí está un campeonato para ustedes".

Los Celtics, de paso, emularon a los Warriors de Golden State (1975) y los Trail Blazers (1977) como los únicos equipos en salir campeones una temporada después de haber estado fuera de los playoffs.

No cuesta mucho saber el secreto.

El equipo del año pasado tenía a Pierce más un grupo de jóvenes que prometían en cuanto a individuales, pero que estaban muy lejos de acabar con la sequía de títulos más prolongada en la historia de la franquicia.

Luego que su legendaria suerte no les acompañó en la lotería del 'draft', con una quinta selección, en una ronda en la que sólo había dos grandes figuras, Ainge cedió la misma por Allen.

Eso fue lo que convenció a Garnett para que aceptase un canje y renovar inmediatamente contrato con los Celtics y completar un temido trío de estrellas.

"Hemos sacrificado tanto en nuestras carreras para llegar a este punto, porque hemos conseguido todo lo que se podía en el plano individual, toda clase de premios, pero nunca pudimos llegar a la cúspide", dijo Pierce. "Es como una bocanada de aire fresco".

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