Wade reconoce que el trabajo de Riley no es ser su amigo sino presidente

El exjugador franquicia de los Heat de Miami, Dwyane Wade, hizo este sábado las primeras declaraciones tras haber sorprendido con su fichaje por los Bulls de Chicago y admitió que su salida del equipo del Sur de la Florida se debió al no haber entendimiento en el apartado económico.

El presidente de los Heat de Miami, Pat Riley, se negó en rotundo a darle más de 20 millones de dólares por temporada, mientras que los Bulls le van a pagar 47, aunque todavía no se ha hecho oficial su fichaje.

Ahí fue cuando Wade dejó de pertenecer a los Heat, equipo con el que ha jugado las 13 temporadas que lleva de profesional y ganado tres títulos de liga.

Wade, de 34 años, que ha ido a menos en sus estadísticas en las últimas temporadas, reconoció que su relación con Riley no era la ideal porque cada uno defendía sobre la mesa sus intereses económicos.

"Se van a decir muchas cosas sobre Pat (Riley) y yo. Primero que nada, yo lo quiero mucho. Él tiene que hacer su trabajo y debe asumir otras responsabilidades", valoró Wade, que decidió irse con el equipo de su ciudad natal y de sus sueños de niño cuando estaba en legendario Michael Jordan.

Wade destacó que las responsabilidades de un presidente no tienen que ser las de convertirse en el mejore amigo de los jugadores, porque al final de lo que se trata es de un negocio.

Sin embargo, Wade, como sucede con el resto de los jugadores de la NBA, trató de colocar sólo a Riley en la posición de hombres de negocios, aunque en su caso concreto la marcha se debió a que con los Bulls va a ganar siete millones de dólares más, que nada tiene que ver tampoco con "amistad".

De hecho, se de amistad se tratase por parte de los jugadores cuando deciden su futuro, Wade podría haberse ido a los Cavaliers de Cleveland, flamantes nuevos campeones de liga, donde está su amigo y excompañero LeBron James, que le daba todo su apoyo, pero su salario no hubiese sido superior a los 3,5 millones de dólares.

"Esas responsabilidades", se refirió Wade a las que tiene Riley, "en situaciones concretas incluyen el no ser mi mejor amigo y si el presidente de la organización como hombre de negocios. Eso apesta, pero nos queremos mucho, aunque a veces el lado de los negocios sale a la luz y debes lidiar con el mismo".

Wade, quien gracias a la dirección técnica de Riley y a su gestión como directivo a la hora de formar un equipo competitivo, pudo ganar tres títulos de liga, señaló que entiende la responsabilidad de presidente que le toca administrar.

Por su parte, Riley siempre tuvo muy claro que Wade no quería seguir con los Heat al contar con mejores ofertas económicas, como ha sido la de Bulls, un equipo que también está en plena reconstrucción y sin ningún tipo de aspiraciones a luchar por un título de liga.

Riley, en su línea de diplomacia y profesionalidad, se ha limitado a decir que Wade se formó, al igual que su familia, dentro de la organización de los Heat de la que siempre será parte importante, y por lo tanto ambas partes deben trabajar con todo lo bueno que se dieron durante los 13 años que duró la relación profesional.

El presidente de los Heat está convencido que Wade ya no podía ser considerado como el jugador franquicia y cobrar de la misma manera.

Esa categoría le corresponde ahora al pívot Hassan Whiteside al que le dio un contrato por cuatro años y 98 millones de dólares.

Mientras que la marcha de Wade deja a los Heat un espacio importante en el tope salarial con el que pueden conseguir varios jugadores de calidad y hacerlos mejor equipo.

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