Carlos Ruiz, el líder desconocido de los Filis

Florida(AP). Cuando dio sus primeros pasos como pelotero, Carlos Ruiz inició como un infielder y cuando los Filis de Filadelfia tocaron a su puerta ni siquiera se había puesto el equipamiento de catcher.

Los Filis se dieron cuenta rápidamente que el futuro del panameño era como receptor, una posición que Ruiz adoptó con los brazos abiertos.

Al pelotero le tomó siete años recibir el llamado para subir a las Grandes Ligas, debutando con 69 turnos al bate en el 2006.

Cuando el miércoles se agache para atrapar los lanzamientos de Cole Hamels, Ruiz estará en su primera Serie Mundial como titular fijo tras agigantarse con un papel preponderante detrás del plato en esta postemporada.

"Es una posición que nunca jugué, ni cuando fui niño, pero me gustó enseguida porque siempre hay trabajo, siempre hay acción", dijo Ruiz previo a la práctica del martes en el Tropicana Field, el estadio de los Rays de Tampa Bay.

Según le estipuló el manager Charlie Manuel, su tarea primordial es saber guiar a los pitchers que en esta postemporada redondean una efectividad de 3.09.

A decir de los elogios que recibe de sus compañeros, Ruiz ha cumplido cabalmente.

"Tiene un verdadero don para estar en sintonía con todo el mundo, es inteligente y sabe calibrar el potencial de cada uno", dijo Jamie Moyer, el zurdo abridor de 45 años de los Filis. "Su trabajo ha sido excepcional".

Ruiz tampoco parpadea si tiene que regañar a un pitcher que no sigue sus instrucciones, incluso si es un veterano como Mayer

"Siempre me han pedido que sea un líder detrás del plato. Los pitchers quieren estar con alguien seguro y a Moyer le gusta que le hable duro, son cosas para motivar. Saber pedir los pitcheos ha sido parte de mi éxito".

Ruiz transmite seguridad desde el plato, y eso lo valoran los lanzadores.

"Cuando uno tiene corredores en segunda y tercera y dos outs, necesitas el ponche, y para ello tienes que lanzar el slider o la curva, pues uno está con la tranquilidad que (el catcher) sabrá bloquear el plato", destacó el también abridor Joe Blanton.

Ruiz también tiene un brazo efectivo para sacar corredores en robo, con un total de 20 en la última campaña regular, aunque la cifra mermó con respecto a los 27 que pescó en el año previo.

Pero se trata de un trabajo que lo ha mantenido esencialmente en el anonimato dentro de un equipo con astros como Jimmy Rollins, Ryan Howard y Chase Utley.

Sin embargo, su actuación detrás del plato ha sido tan importante que los Filis no se inmutan por sus limitaciones con el madero, reflejadas con un promedio de .210, cuatro jonrones y 31 impulsadas en la campaña regular.

La perseverancia siempre ha sido su constante, desplegándola desde que esperó pacientemente su oportunidad en las menores hasta este momento en el que tiene 29 años de edad.

"Siempre hacía mi trabajo para hacerle ver a mi equipo que podía estar en Grandes Ligas. Nunca me desesperé y ellos se dieron cuenta que yo podía estar aquí", indicó.

Ruiz pasó a ser el catcher regular a mediados del 2007 y cerró la temporada con promedio de .259 con seis jonrones, 29 dobles y 54 impulsadas.

Su declive ofensivo este año le costó perder su regularidad y acabó alternándose con Chris Coste hasta que éste último cayó en un bache ofensivo.

Fue entonces que Manuel se inclinó por completo con el panameño, que no se ha perdido ningún juego de playoff en octubre y respondió con promedio de .313 (cinco hits en 16 turnos) ante los Dodgers de Los Angeles en la serie de campeonato de la Liga Nacional.

"Lo único que trato de hacer es estar relajado y no sentirme presionado", dijo Ruiz. "Charlie me ha puesto a jugar bastante y ahora me siento más confiado detrás del plato".

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes.


Tu emisora... Parte de tu vida