Ortiz sumido en una mala racha

CLEVELAND (AP). Caminando por los pasillos hacia las jaulas de bateo en el Progressive Field, David Ortiz fue abordado por un empleado de los Indios de Cleveland.

"Perdone", dijo el trabajador, ofreciendo su mano al toletero dominicano. "Se ve mucho más grande en persona que en la televisión".

Ortiz sonrió.

"Creo que depende de qué tan grande sea la tele", respondió carcajeando.

En este momento, el "Big Papi" de los Medias Rojas de Boston no es tan grande como su nombre sugiere.

El dominicano de enorme personalidad y potente bate atraviesa la peor racha de su carrera profesional. Después de conectar un par de sencillos suaves en la victoria de los Medias Rojas por 6-4 sobre los Indios el lunes, Ortiz aumentó su promedio de bateo a un anémico .105 (de 48-2), con un jonrón y tres remolcadas.

Comenzó la serie de dos juegos bateando .070 y sin hits en sus 17 últimos turnos, una racha que llevó al manager Terry Francona a hacer lo impensable: poner en la banca al bateador designado el domingo en un juego de casa contra los Yanquis.

Francona consideró que Ortiz necesitaba un descanso psicológico para liberar su mente y relajar su bate.

Quizá tan malo como sus roletas de out e inofensivos elevados, fue el hecho de que perdió el humor fuera del terreno. Ortiz, usualmente jovial y animado, no era el "Big Papi" de siempre.

Algunos se preguntan si Ortiz fue enterrado por un obrero fanático de los Medias Rojas debajo del nuevo estadio de los Yanquis.

"Es difícil para él estar tan jovial como es normalmente porque siente que está defraudándonos", declaró el entrenador de bateo de Boston Dave Magadan. "Pero no se trata de eso en lo absoluto. Sabemos que se necesita la contribución de 25 hombres. No podemos depender de él todo el tiempo".

Ortiz le restó importancia a su fracaso a comienzos de la temporada, atribuyéndolo a la cirugía artroscópica que tuvo en su rodilla derecha en las vacaciones. Le removieron un cartílago dañado después de que los Medias Rojas barrieron a los Rockies para ganar su segunda Serie Mundial en cuatro años.

Pero Ortiz tiene 32 años, no 22. A pesar de que no juega en el campo, el jugador con más cuadrangulares en las mayores desde 2004 se está poniendo cada vez más viejo.

Magadan señaló que el mayor problema de Ortiz ha sido su impaciencia en el plato. Dijo que el dominicano está tratando de batear lanzamientos que usualmente deja pasar de largo, y no le está haciendo swing a envíos que normalmente conecta para dobletes a los jardines.

Ademas, por su fama, la mala racha de Ortiz llama la atención más que un jugador del montón.

En lo que concierne a Magadan, es demasiado temprano para llegar a una conclusión o evaluación exacta.

Su compañero dominicano Manny Ramírez tampoco se preocupa mucho por el mal momento que atraviesa uno de sus mejores amigos en el equipo.

"El va a estar bien", dijo Ramírez. "Si él no batea, yo voy a batear por él".

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