2010: Los Yanquis vuelven a estar bajo la mira

NUEVA YORK (AP). Cuando Joe Mauer estampó a mediados de marzo su firma en un contrato de 184 millones de dólares con los Mellizos de Minnesota, se esfumó el mito de que los equipos chicos no podían plantar cara a los megamillonarios de las Grandes Ligas.

Mauer, el Jugador Más Valioso del año pasado y tres veces campeón de bateo de la Liga Americana, decidió seguir con el club con el cual se formó profesionalmente y del que ha sido fanático desde niño por haber nacido en Minnesota.

Semejante inversión hubiese sido impensable hace unos cuantos años para una franquicia que inclusive se temía podía cambiar de sede.

Los Mellizos solían gastar en forma conservadora, provocando la ira de sus fanáticos cuando canjearon al as Johan Santana a los Mets y dejaron ir al jardinero central Torii Hunter en la agencia libre antes de la campaña del 2008.

Pero mucho ha cambiado desde entonces. La oferta y demanda en la agencia libre, por ejemplo, ya no está sujeta a los designios de los clubes con los presupuestos más abultados. Los equipos más modestos ahora reciben más dineros como parte del acuerdo de repartición de ingresos.

Mauer podía declararse agente libre al cabo de esta temporada y la lógica decía que los Yanquis y Medias Rojas se lanzarían a ofrecer el cielo y las estrellas.

No será así: Mauer ha quedado atado hasta la campaña 2018 con el cuarto contrato más lucrativo de la historia tanto en valor total como en salario promedio. Es la clase de pacto que lo pone al mismo nivel de astros como Alex Rodríguez y Derek Jeter, estrellas de los casi omnipotentes Yanquis.

"Me encanta ponerme el uniforme de los Mellizos de Minnesota. Es una emoción grande poder hacerlo por el resto de mi carrera", dijo Mauer. "Le tengo que decir a todos que voy a darlo todo. Mi objetivo final es ganar la Serie Mundial".

Mauer no está despistado en ese sentido, ya que Minnesota está en perfectas condiciones para aspirar a su primer campeonato desde 1991. También es un año especial para hacerlo al estrenar el Target Field, su nuevo estadio al aire libre. ¿Alguien se imagina el clima frío de octubre en el norte de Estados Unidos?

Los Mellizos se han anotado en una gruesa lista de equipos dispuestos a destronar a los Yanquis, que vuelven a estar en la mira de todos tras adjudicarse con su 27ma corona.

Filadelfia, Seattle, Minnesota, Boston, Atlanta, San Luis, Colorado. Todos ellos quieren frenar a los del Bronx.

Después de un ayuno de nueve años, lo que en Nueva York viene a ser como una sequía de bíblicas proporciones, los Yanquis vencieron en seis juegos a los campeones vigentes Filis para coronarse por primera vez desde el tricampeonato entre 1998-2000.

Lo consiguieron en su primera campaña en el nuevo Yankee Stadium, así que los Mellizos pueden entusiasmarse con la idea de calcar el ejemplo.

Pero los Yanquis tienen claro que no se pueden dormir en sus laureles.

"Lo que hicimos en el 2009 fue maravilloso, pero comenzamos de cero. Se requiere de mucho oficio", dijo el manager de los Yanquis Joe Girardi, quien cambió del 27 al 28 el número de su camiseta para patentizar el norte: conquistar el 28vo título.

"Se tiene que hacer el doble del esfuerzo para lograrlo", añadió CC Sabathia, a quien el domingo en la noche le tocará abrir por los Yanquis al iniciar la defensa de su título con un juego contra sus archirrivales Medias Rojas en el Fenway Park.

Otros que quieren volver a la Serie Mundial son los Filis, que buscarán convertirse en el primer club de la Liga Nacional que se consagra tres años seguidos en el Viejo Circuito desde que los Cardenales de San Luis lo hicieron a mediados de la década de los 40.

En procura de ese hito, Filadelfia gestó la transacción más impactante del receso de invierno cuando obtuvo a Roy Halladay, considerado el mejor lanzador de las mayores en un canje con Toronto. Una vez consumada esa negociación, los Filis enviaron a Cliff Lee --el as que ganó dos juegos en la última Serie Mundial-- a los Marineros.

El panorama es distinto ahora en Seattle, que hace un año comenzaba una campaña tras haber perdido 101 juegos. Pero los Marineros fueron el equipo que mejor se reforzó (Chone Figgins y Milton Bradley entre otros) para mejorar el total de 85 triunfos de 2009.

Así, casi que de un plumazo, Seattle es un candidato serio para poner fin a la supremacía de los Angelinos de Los Angeles en el Oeste de la Americana, división que han ganado en seis de los últimos siete años.

"Creo que este va a ser nuestro año", afirmó Félix Hernández, el as venezolano que durante la pausa renovó por cinco años su contrato.

Más allá de la puja por el título, hay dos logros individuales al alcance de la mano. A Alex Rodríguez le faltan 17 jonrones para llegar a los 600, mientras que el cerrador de Milwaukee apunta a nueve rescates más y a alcanzar los 600 de por vida.

También será la última campaña de Bobby Cox como piloto de los Bravos de Atlanta, la 25ta de su trayectoria al frente ese club, en la que ganó una vez la Serie Mundial.

La temporada arranca además enormes expectativas en torno a tres novatos: Jason Hayward, Aroldis Chapman y Stephen Strasburg. Hayward (jardinero de los Bravos) es el único que comenzará desde el primer día. El cubano Chapman (Cincinnati) y Strasburg (Washington) son dos lanzadores cuya irrupción podría darse a partir de mayo.

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