Los wild cards son el único misterio en el cierre

NUEVA YORK (AP). Si bien lo decía en broma, Ozzie Guillén no estaba muy perdido cuando salió a decir que sus Medias Blancas de Chicago le estaban robando plata al dueño del club Jerry Reinsdorf.

Uno de los equipos que más se movió antes de la fecha límite para cambios, los Medias Blancas esencialmente ha tirado la toalla y no sorprenden las picantes palabras de su manager venezolano.

Ya llegó septiembre, el último mes de la temporada regular, y cada vez luce más probable que Jake Peavy, el as que adquirieron a fines de agosto, se incorporará demasiado tarde para darle alcance a los Tigres de Detroit en la Central de la Liga Americana.

"Parece que nada nos funciona, parece que somos un equipo muerto", dijo Guillén luego que los Medias Blancas sufriesen el lunes su octava derrota en sus últimos nueve partidos.

El revés fue por 4-1 ante los Mellizos de Minnesota, que marchan en sentido contrario a Chicago en la división.

Apenas una hora después del fracaso y cuando estaba por cumplirse el plazo para completar los rosters que se podrán emplear en la postemporada, los Medias Blancas decidieron desprenderse de Jim Thome y José Contreras mediante canjes con los Dodgers de Los Angeles y los Rockies de Colorado, respectivamente.

La Central es la única de la seis divisiones en las mayores en la que no hay un líder gozando con una ventaja de más de cinco juegos.

Apoyado con el pitcheo de Justin Verlander y el bateo explosivo de Miguel Cabrera, Detroit marca el paso con tres partidos y medio de diferencia sobre los Mellizos y seis sobre Chicago.

Las otras cinco divisiones parecen tener bien perfilados a sus dueños, aunque no hay ventaja que sea irremontable. De esto saben bastante los Mets de Nueva York, víctimas de desplomes en las pasadas dos campañas.

-Los Yanquis de Nueva York lideran el Este de la Americana y exhiben el mejor récord en las mayores. Su marca es de 32-11 desde la pausa por el Juego de Estrellas y sólo han perdido una serie desde junio. Por más que cuiden tanto a Joba Chamberlain y Sergio Mitre no inspire confianza como quinto abridor, sólo una catástrofe podría descarrilar el tren de un equipo más ambicioso, después de haber quedado fuera de la postemporada el año pasado por primera vez en 13 campañas.

-En el Oeste del joven circuito, los Angelinos de Los Angeles han abierto una brecha de seis juegos sobre los Rangers de Texas. Lo han hecho a fuerza de batazos, 19 carreras en un par de palizas en sus dos últimos partidos. La adición de Scott Kazmir, procedente de Tampa Bay, ha reforzado un rotación abridora que durante el curso del año ha sido el punto débil del equipo californiano.

-Luego de venir de atrás en los dos años previos para ganar el Este de la Nacional, los Filis de Filadelfia parecen navegar apacibles para llevarse otro banderín tras despegarse de los Bravos de Atlanta y los Marlins de la Florida. Los Filis ni siquiera han tenido que exigirle mucho a Pedro Martínez, quien lleva un par de aperturas abreviadas por culpa de la lluvia desde que debutó el mes pasado. "El meteorólogo me quiere, siempre me bendice con lluvia", bromeó tras su salida del sábado pasado.

-A mitad de campaña dio la impresión que los Cachorros de Chicago le darían pelea a los Cardenales de San Luis en la Central, pero eso se quedó en amago. San Luis pisó el acelerador (desde junio no pierden más de dos partidos consecutivos) con la llegada de Matt Holliday para complementar a Albert Pujols en su ofensiva y le han sacado una brecha de 10 juegos y medio a la alicaída tropa de Lou Piniella.

-Un gran repunte de los Rockies de Colorado les permitió la semana pasada ponerse a tiro de tres juegos de los Dodgers, que todo el año habían galopado al frente del Oeste. Pero los Dodgers volvieron a distanciarse. Colorado y los Gigantes de San Francisco parecen destinados a pelear por el wild card hasta el último aliento.

¿Cómo se dilucidarán los wild cards?

El de la Americana debe ser otra vez para los Medias Rojas de Boston, pero están con aprensión debido a los tropiezos recientes de su as Josh Beckett, a quien le han conectado ocho jonrones en sus dos últimas salidas. Boston precisa que recupere la forma que mostró cuando en un lapso de 18 aperturas logró amasar una marca 12-2. Texas y los Rays de Tampa Bay estarán expectantes a cualquier paso en falso. Pero la verdad es que el panorama luce despejado para Boston, ya que 16 de sus últimos 19 juegos serán contra los Orioles, Reales, Azulejos e Indios, entre los peores equipos del circuito.

Más apasionante promete ser la puja entre Colorado y San Francisco en la Nacional, aunque no se puede perder de vista a Atlanta y Florida.

Sin Barry Bonds, los Gigantes palpitan los playoffs por primera vez en cinco años. Cuentan con Tim Lincecum y Matt Cain, tal vez el mejor 1-2 de pitchers abridores en las mayores, y Barry Zito finalmente está redituando parte de la inversión por su contrato de 126 millones de dólares.

También cuentan con Pablo Sandoval, su antesalista venezolano que marcha segundo en bateo (.333) en el circuito y que le hace contacto a todo. El "Kung Fu Panda" ha inyectado entusiasmo a un club con varios veteranos que han ganado campeonatos de Serie Mundial, como Bengie Molina y Edgar Rentería.

Colorado, por su lado, renació cuando decidió despedir a Clint Hurdle y puso a Jim Tracy como manager. Los Rockies estaban a 15 juegos de la punta y ahora están en carrera. Y nadie olvida la furiosa arremetida que tuvieron en 2007, cuando ganaron 14 de sus últimos 15 partidos, para clasificarse a la postemporada y avanzar a la Serie Mundial que perdieron ante Boston.

"Tenemos un buen equipo, con un excelente pitcheo y buena ofensiva. Es uno de esos años en los que uno piensa que el equipo puede ir a los playoffs y la Serie Mundial", dijo Sandoval. "Es septiembre, peleando por un banderín y buscamos seguir haciéndolo bien".

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Tu emisora... Parte de tu vida

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes.